Esta reunión forma parte de la estrategia unificada aprobada por los ministros de Salud de todo el país en el último COFESA (Consejo Federal de Salud) desarrollado en Buenos Aires la semana pasada, oportunidad en que se aprobó el Plan Nacional de Prevención y Control del Dengue y la Fiebre Amarilla.La finalidad es reducir el riesgo de propagación de brotes, garantizar la detección precoz de todos los casos de dengue y orientar las acciones de control de forma anticipada. También permite disminuir el impacto socioeconómico que provoca la epidemia y prevenir que el dengue se convierta en una enfermedad endémica argentina.
Con el impulso del Plan de Prevención y Control del Dengue y Fiebre Amarilla, se prevé la generación de una mesa de Gestión Integrada para conducir el proceso de vigilancia, prevención y combate de las enfermedades junto a otros organismos del Estado nacional, provincial y municipal, a través de la federalización del mismo en el COFESA y su regionalización en los Consejos Regionales de Salud (CORESA).