La lectura de este titular me deja perplejo. ¿Cómo y cuánto perjudica -o no beneficia a Salta- el cambio horario dispuesto por la Nación con el loable propósito de ahorrar energía?
¿Esta dispuesta Salta a desacatar la Ley 26.350 de la Nación que manda cambiar la hora?
¿Cómo lo hará? ¿Tendrán los salteños residentes en Salta una hora diferente a la de tucumanos, mendocinos o porteños? ¿Movilizará a los infernales?
Si estuviésemos bajo el régimen anterior, no vacilaría en afirmar que una resistencia tal, sería -como no-, un desplante más del Príncipe ahora cesante.
Estando, como estamos, en un proceso democratizador, no queda sino esperar las prometidas explicaciones del ministro Marocco que, por cierto y como me lo advierte una vecina de Porzuna (Ciudad Real-España), luce muy joven y sereno en las fotos.