
Si bien la mayoría de los accidentes de circulación que se producen en Salta son debidos a errores en la conducción, a distracciones y al consumo de sustancias por parte de los conductores, un porcentaje bastante significativo de estos siniestros ocurre por el mal estado de las vías, por su deficiente diseño y por la falta de elementos básicos de seguridad.
Ayer mismo, un joven de 22 años resultó seriamente lesionado y debió ser ingresado en el Hospital San Bernardo a causa del vuelco de su vehículo en la avenida Paraguay, el principal acceso a la ciudad del Salta por el Sur.
En la fotografía adjunta, tomada por la Policía de Salta y compartida en su sitio web, se puede apreciar claramente la presencia de obstáculos en lo que los salteños llaman (incorrectamente) «platabanda» y que en urbanismo e ingeniería de caminos se denomina «mediana» («en una autovía o autopista, separación que impide el paso entre los carriles de dirección contraria» - Definición del Diccionario de la RAE).
Estos obstáculos son los árboles y las farolas, peligrosamente plantados a pocos centímetros del carril por donde los conductores están autorizados a circular con más velocidad. Es decir, la mediana es adyacente al carril rápido.
En la fotografía de la Policía se puede advertir también cómo el vehículo accidentado ha arrancado por la base una palmera plantada sobre la mediana.
Si bien el emplazamiento de árboles y farolas sobre las medianas no está prohibido, es sumamente desaconsejable en dos circunstancias: 1) cuando la mediana no está protegida por guard-rails (bordes laterales de doble o triple onda) y 2) cuando el diámetro de los árboles o los postes que sujetan las farolas superan los 15 cm.
Está comprobado que cuando los árboles tienen más de 15 cm de diámetro se producen accidentes mortales en velocidades superiores a los 70 kilómetros por hora.
La seguridad de las medianas
Para que un vehículo que circula sin control desde el adyacente carril rápido no salga a la mediana y provoque un accidente grave, es necesario que:1) La inclinación de los taludes de la mediana no sea superior a 1/6.
2) Sus aristas estén redondeadas a razón de un mínimo de 1 m por cada 1% de variación de pendiente transversal.
3) No haya obstáculos tales como postes, árboles, etc.
Cuando en la construcción de la vía no se han observado estas precauciones, se debe proteger la mediana con barreras de seguridad. Salvo en medianas amplias, también hay que disponer barreras de seguridad para evitar el cruce de vehículos fuera de control a la calzada contraria.
El choque con una barrera de seguridad es un accidente relativamente grave, pero solo es admisible si con él se evita otro aún más grave.