La acetona en el aliento de los seres humanos es una de las causas más comunes de la falsa concentración de alcohol en sangre detectada por los dispositivos portátiles utilizados en las pruebas de alcoholemia. La investigación científica ha puesto de manifiesto que la acetona -que se forma en la sangre cuando el organismo utiliza grasa en vez de glucosa como fuente de energía- puede existir en personas sanas y normales, y en niveles suficientemente altos como para causar falsas lecturas en las pruebas de aliento.
La hipoglucemia, como una causa de acetona en el aliento, es bien conocida. La investigación ha demostrado que los diabéticos pueden presentar en el aliento niveles de acetona que conduzcan a lecturas falsas de 0,06 mg/l.
Por otro lado, la hipoglucemia también puede causar síntomas similares a los de la intoxicación: temblores, mareos, movimientos torpes o bruscos, dificultad para prestar atención y confusión.
Pero la hipoglucemia puede ser causada no sólo por la diabetes sino también por otras condiciones tales como enfermedades cardiacas, renales y hepáticas; consumo de aspirina de grandes dosis, sulfas y pseudoefedrina; esfuerzo excesivo, miedo, ansiedad y, aun, por el consumo de bebidas «diet».
La dieta y el ayuno también pueden influir en la aparición de niveles significativamente más altos de acetona. La investigación científica ha demostrado que el ayuno puede aumentar el nivel de acetona y generar, en la prueba de alcoholemia, una lectura falsa estimada de 0,06 mg/l.
Una dieta baja en carbohidratos puede aumentar los niveles de acetona. En tal caso, el cuerpo produce acetona adicional, ya que trata de compensar la glucosa reducida en ciertas dietas bajas en carbohidratos, que algunos ponen intencionadamente en práctica para conseguir una condición conocida como «cetosis baja en carbohidratos» y promover la utilización de la grasa.
Las cetonas crean alcohol isopropílico que se convierte luego en acetona. Por lo tanto, un efecto secundario de la cetosis es que los altos niveles de acetona que produce hace que sea expulsada de los pulmones, provocando que pueda identificarse falsamente como alcohol. Es importante tener en cuenta que todo esto puede ocurrir y, de hecho, ocurre entre personas totalmente abstemias.
Tales lecturas falsas pueden acumularse, además, a las que provocan la presencia de otros compuestos en el grupo metilo, más de un centenar de los cuales se producen comúnmente en el aliento humano.
Es muy importante, para salvar vidas y mejorar la seguridad pública de los desplazamientos por las vías en donde circulan vehículos, mantener a raya a los conductores irresponsables que consumen alcohol. Sin embargo, también es importante proteger a los conductores inocentes y respetar sus derechos, evitando que sean injustamente sancionados por una falta que no han cometido.
Fuente: State University of New York - Potsdam