
Entre 1965 y 1968, Rigg formó pareja con el actor Patrick McNee (fallecido en 2015) en la famosa serie de la televisión británica The Avengers, que tuvo un enorme éxito en la Argentina incluso en décadas posteriores. Entre 2013 y 2017, Rigg representó el papel de Olenna Tyrell en la serie Game of Thrones. Antes había encarnado a la condesa Teresa di Vincenzo en Al servicio de su majestad, el único episodio de la serie James Bond protagonizado por George Lazenby y en el que el mítico 007 se casa con una de sus girls.
Si fue la pantalla chica la que le trajo la gloria internacional, Diana Rigg fue ante todo una actriz de teatro. Es en el escenario en donde brilló durante cincuenta años, interpretando en particular grandes papeles de Shakespeare.
La pequeña pantalla no siempre le dio satisfacción. Más allá de la fama, su experiencia en Bowler Hats y Leather Boots la enfrentó al sexismo de la época. De hecho, a la actriz "se le pagaba menos que al camarógrafo", como informaría más tarde, y el ajustado mono del espía, que fascinaba a muchas retinas, no siempre era fácil de llevar. Como tal, su papel de Olenna Tyrell en Game of Thrones parece casi una venganza, ya que este personaje femenino realiza demostraciones de fuerza de carácter y habilidad política.
Aparte de su fulgurante carrera artística, Diana Rigg fue durante muchos años patrocinadora de International Care & Relief. También fue la imagen pública del plan de patrocinio de niños de la organización benéfica. También fue canciller de la Universidad de Stirling, una función ceremonial más que ejecutiva.
Fumadora desde los 18 años, Rigg seguía fumando 20 cigarrillos al día en 2009. En diciembre de 2017 había dejado de fumar después de que una enfermedad grave la llevara a una cirugía cardíaca.