
Nacida en la vecina ciudad de San Miguel de Tucumán el 17 de julio de 1912, Amelia Cabeza Belmonte de Patterson fue un faro para varias generaciones de salteños de casi todas las disciplinas artísticas.
En 1945, poco después de instalarse en Salta, Amy Patterson compuso, junto a Sara Solá de Castellanos, la canción Gloria a Salta, considerada el himno oficial de la ciudad y oficializada por el gobierno de la Provincia de Salta.
La artista se formó en Buenos Aires, en donde transcurrió su juventud. Durante esta etapa de su vida aprendió a tocar el violín y el piano en clases particulares, antes de ingresar al conservatorio de música Clementi, en el que obtuvo el título de profesora superior de violín con calificación de sobresaliente.
Instalada en Salta, Amy Patterson trabajó como profesora de música en la escuela nocturna Hipólito Yrigoyen de nuestra ciudad, en las escuelas Dr. Benjamín Zorrilla y Juan Bautista Alberdi y en el Instituto Peter Pan. Dedicó diez años se su vida a las clases particulares de piano, violín, guitarra y canto. Fue también directora del Coro Polifónico de Salta y del coro de niños de esta Provincia.
En el crepúsculo de su vida, Amy Patterson decidió donar su piano a la Orquesta Sinfónica Juvenil de Salta. Luego hizo lo mismo con su violín y finalmente con las partituras de sus composiciones, que ahora enriquecen el archivo de la Orquesta Sinfónica de Salta.
Recientemente se ha editado un libro con sus composiciones musicales, producto del esfuerzo, entre otros, de Gonzalo Fernández Barrios y de Alicia Santillán y el guitarrista Gustavo Kantor, estos dos últimos sobrinos de la artista.