En la boda de Messi habrá menos invitados que en la de Urtubey

  • Las asimetrías entre las bodas de Messi y de Urtubey son cada vez más notables. Hay que preguntarse por qué el Gobernador de Salta, que gana 200 veces menos dinero que Messi, ha podido organizar una boda de 400 invitados.
  • Cosas de millonarios
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Según han publicado diferentes medios de comunicación españoles, a la fiesta de casamiento del futbolista rosarino Lionel Messi con Antonella Roccuzzo asistirán 250 personas invitadas. A la boda de Juan Manuel Urtubey, celebrada hace poco menos de un año en instalaciones del Estado provincial salteño asistieron 400 invitados.

El detalle no es instrascendente por cuanto se trata de dos estilos muy diferentes de vivir la exposición pública: el de Messi y su esposa, basado en una discreción que es objeto de estudio por parte de los expertos, y el de Urtubey y Macedo, que no ha recibido tanta atención de los especialistas, pero al que se ha identificado, por su exhibicionismo y su falta de humildad, con el del también futbolista Cristiano Ronaldo.

Curiosamente, la carrera deportiva de Lionel Messi -que debutó con el primer equipo del Fútbol Club Barcelona el 16 de octubre de 2004- es tan larga como la carrera política de Juan Manuel Urtubey. Aunque el rosarino no ha ganado ninguna elección, tampoco Urtubey ha ganado ninguna Champions League.

Pero de estas dos estrellas no solo se conocen sus conquistas (políticas y deportivas, según el caso) sino también -aunque de forma aproximada- el sueldo que gana cada uno.

Suponiendo que los dos hayan ahorrado parte de sus ingresos durante su carrera ¿cómo es posible que Urtubey pueda organizar una boda tan fastuosa y Messi una mucho más modesta? ¿Por qué motivo Urtubey aparece como económicamente más poderoso que el mejor jugador de fútbol del mundo y uno de los mejores pagados de la historia?

Si sumamos las cantidades ganadas tanto por uno como por otro, se podría llegar a la conclusión de que Messi es unas 200 veces más poderoso económicamente que Urtubey. Según las cifras que se conocen, más o menos oficialmente, el Gobernador de Salta disfruta de un sueldo anual cercano a los 75.000 euros, mientras que Messi gana por año unos 15 millones de la misma moneda. Solo en teoría se puede uno imaginar que Messi (que solo tiene dos hijos que mantener, a diferencia de Urtubey que tiene cuatro) está en disposición de organizar una boda 200 veces mejor que la de Urtubey, pero ha sucedido exactamente a la inversa.

Y eso, considerando de que Messi paga de su bolsillo los yates y los aviones a los que se sube.

Si tenemos en cuenta que el gasto por invitado a un banquete como el que sirvió el Gobernador de Salta en Finca Las Costas el pasado mes de septiembre es de unos 150 euros de media, y que asistieron 400 personas a su casamiento, se puede también llegar a la conclusión de que Urtubey se dejó el sueldo de casi un año de trabajo en el agasajo, sin contar con otros gastos que son ineludibles.

Messi gastará un poco más de la mitad (unos 40.000 euros), pero para los ingresos de que él disfruta el gasto del banquete representará un día de trabajo. Los otros gastos, como por ejemplo el desplazamiento de amigos y allegados, es imposible de cuantificar.

Con todo y los millones de pesos que cuesta montar acontecimientos como estos, el menú de la boda de Urtubey frente al de Messi se queda en un chiste de mal gusto.

Cabe recordar que el Gobernador de Salta convidó a sus invitados con empanadas salteñas y tamales «en chala» (los tamales son «en chala» o de lo contrario no son tamales), una cazuela de cabrito con «papitas» andinas y como postres un rollito de quesillo con miel de caña y mousse de cayote, algo que en un buen restaurante se podría pagar unos 45 euros por persona, como muy caro. Hasta que el Gobernador no despeje las sospechas que rodean a su boda y a los gastos por ella ocasionados (incluidos los del despido del diseñador de menú, por abuso de diminutivos). se puede pensar que la diferencia entre el valor de los platos y lo efectivamente abonado a la empresa de catering la pagó el contribuyente salteño de su bolsillo.

Messi, por el contrario, desplegará una variedad internacional de viandas, casi ninguna relacionada con «su amado Rosario». Sorprendentemente, no habrá especialidades catalanas, como el fuet, la butifarra, la longaniza del Payés, la chanfaina, los calçots, las cocas y la escudella, pero sí charcutería italiana de la mejor, sushi, empanadas, pastas, y una variedad de carnes argentinas bastante interesante. Tal parece que el dinero invertido por el tándem Messi-Roccuzzo para la ocasión ha servido para organizar una boda distinguida y no el bodegón folklórico que montaron Urtubey y Macedo a costa de la ingenuidad de los salteños.

Las diferencias estéticas y gustativas entre las bodas de Urtubey y de Messi confirman que el buen gusto no es una cuestión de dinero, sino de saber rodearse de gente que entienda del asunto.