Los Godoy esgrimen excusas para justificar su desaire a Bouvier

El Presidente de la Cámara de Diputados de Salta, Santiago Godoy, se ha convertido en la única alta autoridad del Estado provincial salteño que no ha accedido a la petición de audiencia formulada en carta pública por Jean-Michel Bouvier, el padre de una de las turistas francesas asesinadas en Salta en julio de 2011.

Bouvier ha regresado a París después de haberse entrevistado, sucesivamente, con el presidente de la Corte de Justicia, Guillermo Catalano, con el Gobernador de la Provincia, Juan Manuel Urtubey, y con la Ministra de Justicia y Derechos Humanos, Pamela Calletti.

Sin embargo, la reunión que Bouvier esperaba poder concretar con el diputado provincial Santiago Godoy y con su hijo, el también diputado Lucas Godoy, no ha podido llevarse a cabo por razones que hasta el momento no están muy claras.

En un post de Facebook, el así llamado «equipo de comunicación» del diputado Godoy padre, dice que el encuentro no se pudo realizar por problemas de agenda del señor Bouvier. Sin embargo, el periodista francés Jean-Charles Chatard, próximo a Bouvier y a la investigación del doble asesinato, sostiene que Bouvier no tenía ningún problema de agenda, y citó como prueba de su plena disponibilidad las afirmaciones de Fernando Bruzzo, la persona que oficia de traductor en Salta al padre francés.

En su muro de Facebook, Chatard relata que hubo un contacto informal entre el servicio de prensa del diputado Godoy y la socióloga francoargentina Anita Ragot, pero que dicho contacto no supuso un acercamiento oficial entre el presidente de la Cámara de Diputados y Bouvier. Con posterioridad a este contacto -dice Chatard- el equipo de Godoy jamás volvió a llamar a Ragot y menos a Bouvier.

Chatard entiende que el contacto era muy fácil de hacer y que el encuentro solo dependía de la voluntad de los protagonistas, por cuanto los Godoy estuvieron en Salta durante las dos semanas que duró la visita de Bouvier. Éste, por su parte, tenía un vivo interés en conversar con Godoy, tanto que hubiera dejado de lado cualquier otro compromiso, si el presidente de la Cámara de Diputados le señalaba un día para recibirlo.

El periodista francés carga contra lo que él denomina el «clan Godoy», en el que incluye a los hijos del presidente de la Cámara de Diputados (Santiago y Lucas), que a su juicio también tienen mucho que decir en el caso del asesinato de las turistas francesas. El primero por haberse manifestado públicamente en un canal de televisión en contra de la reapertura del caso; el segundo, por ser el autor de la iniciativa legal del Observatorio de la Violencia de Género.

Una ausencia extraña e irresponsable

Todo indica que Godoy ha jugado al escondite con Bouvier y que le ha dado pistas falsas sobre un posible encuentro.

Para Chatard se trata de «una ausencia extraña e irresponsable», y cree que los Godoy «tienen muchas preocupaciones alrededor del asunto de las francesas».

Para acallar todos los rumores y aventar las sospechas -dice Chatard- «me parece fundamental que el padre se exprese a través de la prensa».