Echale la culpa a los panchos

  • El aumento de casos de salmonelosis (que no de salmonela) en Salta ha puesto en la mira a los llamados 'alimentos callejeros'.
  • Comunicación sesgada

Pero no a todos ellos, porque mientras las empanadas, los tamales y las humitas (reclamos turísticos de Salta) no son ni siquiera mencionados en la crónica periodística, se carga las tintas sobre los 'hot dogs' (los populares panchitos) que poco y nada tienen de telúricos, ya que nacieron en Alemania y se popularizaron en los Estados Unidos a mediados del siglo XIX.


La situación que enfrentamos en Salta por la alta incidencia de la enfermedad es sin dudas grave y las recomendaciones para que los manipuladores de alimentos extremen las precauciones y observen las normas de higiene nunca sobran. Desde este punto de vista, la publicación en los medios de crónicas o noticias que contribuyan a crear conciencia de la necesidad de preparar los alimentos con el debido cuidado es un elemento sin dudas positivo.

Pero de ahí a señalar con el dedo a los hot dogs como potenciales depósitos de bacterias hay un trecho, porque la culpa no es del alimento en sí sino de quienes lo preparan en condiciones de higiene deficientes.



Por otro lado, los hot dogs son (siempre han sido) un alimento de las clases trabajadoras, tanto en Salta como en otros lugares del planeta. Bien es verdad que entre nosotros se encuentra más extendida la cultura del choripán, hoy por hoy nadie puede asegurar que los choripanes, los sandwichs de milanesa o las empanadas estén, por definición, libres de esta peligrosa amenaza.

Desde el punto de vista científico, no hay razones para pensar que los hot dogs sean más peligrosos que otros alimentos. La salmonela habita normalmente en la superficie de los huevos, en la piel de tomates y la de aquellos frutos y verduras que tienen contacto con la tierra. El combate contra la salmonela, como contaminante de alimentos, requiere del aseo eficaz de las superficies de conctacto de los alimentos. Para esta limpieza se suele utilizar desinfectantes tópicos bastante eficaces como el alcohol o la lavandina. En verano se aconseja siempre evitar la comida que contenga huevos crudos.

Son varios los métodos que se pueden aplicar para evitar la proliferación de este agente patógeno los alimentos. Por ejemplo, destruir la bacteria mediante la cocción de los alimentos, evitar la contaminación cruzada durante la manipulación y almacenar los alimentos a baja o alta temperatura para evitar que aquella prolifere.

Todos estos consejos valen tanto para los panchos como para un choripán o una empanada. Y no solo para los alimentos que se consumen de pie, en la calle, sino también para los que se preparan en los restaurantes y en los hogares.