
Especialistas de la piel del Hospital San Bernardo aconsejan entremar los cuidados en la temporada de verano, aplicando filtros solares que protejan la piel de la radiación ultravioleta.
“El protector solar debe ser aplicado todos los días, cada dos horas, sobre todo entre las 10 y las 16 horas, horario en el cual la radiación impacta en forma perpendicular sobre la tierra”, ha explicado la jefa del servicio de dermatología del Hospital San Bernardo, Graciela Segura.
Además, la profesional ha indicado que “el protector debe utilizarse una hora antes de ingresar a la pileta, río, dique o playa. Al salir del agua, una vez que la piel esté seca, debe volver a aplicarse”.
Para usar correctamente la crema solar se debe tener en cuenta la homogeneidad para distribuirla de manera uniforme por el cuerpo; la cantidad debe ser adecuada para que la protección sea eficiente; y la superficie, sin descuidar partes del cuerpo que están expuestas, como las orejas, la cara, la nariz y los labios.
El factor de protección solar (FPS) es un número que indica una medida comparativa del tiempo en que se producirían quemaduras solares si no se estuviera usando protector solar en comparación con el tiempo que se tardaría con protector solar. Es decir, un FPS 30 significa que usar la crema supone tardar unas 30 veces más en sufrir una quemadura solar.
No hay que confundir la capacidad protectora con el tiempo que se puede estar bajo el sol. La crema solar tiene, como mucho, un par de horas de capacidad de acción efectiva. A la hora de elegir un buen protector solar, se debe escoger siempre el factor más alto o, en su defecto, un factor no menor a 30.
Quemadura solar
Cuando la piel ya ha sufrido quemaduras por exceso de exposición a la radiación sin suficiente protección, es recomendable aplicar un gel refrescante específico o bien remedios naturales tales como compresas frías de té de malva, manzanilla o té verde.Ante la presencia de ampollas, se recomienda acudir a la guardia médica del Hospital San Bernardo.
Cáncer de piel
El epitelioma basocelular es el cáncer de piel más común en el ser humano y en la mayoría de los casos es consecuencia de la exposición excesiva a los rayos ultravioleta (UV).Para detectarlo, es preciso realizar un control de la piel para identificar lesiones sospechosas. Se pueden observar especialmente en las zonas de mayor exposición al sol: cara, dorso de las manos, labio inferior, orejas, escote, espalda y en cuero cabelludo en zonas alopécicas (sin cabello).
El diagnóstico precoz permite un tratamiento más eficaz y es curable en la mayoría de los casos.
Para solicitar turnos en el Servicio de Dermatología del Hospital San Bernardo, comunicarse a la línea de Atención Ciudadana 148.
Algunas alertas a tener en cuenta con los lunares
- Cambios de coloración- Prurito (picazón)
- Sangrado
- Crecimiento exagerado
Campaña en el Hospital San Bernardo
Durante la “Campaña Nacional de Detección del Cáncer de Piel”, en 2019 el Servicio de Dermatología del nosocomio brindó atención a aproximadamente 120 pacientes que consultaron por lunares que presentaban algún tipo de lesión o anormalidad.En 2020, debido al plan de contingencia por COVID-19, no se pudo realizar la campaña en forma presencial, pero se ha ofrecido información a través de diversos medios de prensa.