Salta supera la cifra oficial de mil muertos por COVID-19

  • Los fallecidos a causa de la enfermedad del COVID-19 en Salta representan el 2,5% del total nacional, mientras que la población de la Provincia es de alrededor del 3% de la población del conjunto del país.
  • Más de 70 muertes cada 100.000 habitantes

Cuando faltan un poco más de dos semanas para que concluya 2020, la cifra oficial de muertos por la enfermedad pandémica en Salta ha superado el listón de los mil fallecidos. Desde la confirmación del primer positivo en nuestra Provincia, allá por mediados del pasado mes de marzo, han transcurrido casi nueve meses, un tiempo en que la economía provincial ha sufrido una apreciable desaceleración, que no ha sido compensada con una mejora sustantiva de los recursos empleados en la salud pública.


Durante este tiempo, la políticas del gobierno se han dividido en dos periodos bien diferenciados: el primero -hasta comienzos del invierno- con una baja tasa de prevalencia de la enfermedad, y el segundo, con una circulación comunitaria descontrolada del virus y una gran cantidad de contagiados, especialmente en poblaciones del norte provincial.

El gobierno provincial implementó un férreo cerrojo policial durante el primer periodo, con la esperanza de que el despliegue de uniformados en las calles, el cierre de negocios, la parálisis institucional y las severas restricciones a la libre circulación de personas pudiera contener el avance de la enfermedad. Hasta la fecha, el gobierno no ha informado cuánto ha gastado en la movilización de decenas de miles de policías, muchos de los cuales se contagiaron de la enfermedad.

El segundo periodo coincidió con el relevo en el Ministerio de Salud Pública de la hasta entonces ministra Josefina Medrano de la Serna por el médico Juan José Esteban, director de un hospital de menor complejidad y tío del Gobernador de la Provincia, Gustavo Sáenz.

Ante el imparable avance de la enfermedad, el gobierno comprendió finalmente que debía reorientar sus esfuerzos hacia el fortalecimiento de los hospitales públicos, que se hallaban en un estado francamente calamitoso desde que Juan Manuel Urtubey abandonara el cargo de Gobernador de la Provincia.

Con todo, el acondicionamiento a marchas forzadas de algunos hospitales clave, no alcanzó para solucionar todos los graves problemas del sistema público de salud, pero al parecer fue suficiente para contener el avance de la COVID-19, objetivo que se logró parcialmente gracias, en buena medida, a la cooperación de la medicina privada.

Aunque en Salta no se han practicado pruebas diagnósticas masivas, se estima, según cifras oficiales, que una de cada veinte personas contagiadas a muerto a causa de complicaciones relacionadas con el coronavirus. En términos relativos, en Salta se han registrado 71 fallecimientos cada 100.000 habitantes desde el comienzo de la pandemia. Esta cifra se encuentra por debajo de las 92,94 muertes cada 100.000 habitantes en el conjunto nacional (datos del Banco Mundial y la Universidad John Hopkins).