
La cobertura sanitaria universal (CSU) garantiza que todas las personas, en cualquier lugar, puedan obtener los servicios de salud de calidad que necesitan sin dificultades económicas. Cada 12 de diciembre, activistas de todo el mundo se movilizan en el Día de la CUS para pedir sistemas de salud fuertes y equitativos que no dejen a nadie atrás: Salud para todos.
Este año, en el contexto de una pandemia mundial que se ha cobrado millones de vidas, el caso de la cobertura sanitaria universal es claro. Únase a nosotros para decirles a los líderes que la cobertura universal de salud es una inversión moral e inteligente que no puede esperar.
El camino hacia la Cobertura Universal
El objetivo de la Cobertura Sanitaria Universal (CSU) se ha vuelto más alcanzable a medida que el mundo se ha vuelto más rico, lo que lleva a un mayor acceso a servicios y tecnologías de la salud, como vacunas y antibióticos, y a una reducción de la pobreza sin precedentes. Para garantizar que todas las personas se beneficien del derecho a la atención sanitaria, los líderes políticos deben tomar decisiones económicas y sociales racionales que nos conduzcan a una CSU.Mensaje del Secretario General
La pandemia de COVID-19 ha puesto de relieve la importancia de que todos los países tengan sistemas sanitarios sólidos que proporcionen al conjunto de la población servicios de calidad cuando y donde se necesiten.Este año hemos sido testigos de la tragedia que se produce cuando los centros de salud se ven abrumados por una nueva enfermedad altamente infecciosa y a menudo mortífera, y cuando los esfuerzos por hacer frente a esa emergencia sobrecargan los sistemas hasta tal punto que ya no pueden prestar otros servicios esenciales, como los de detección del cáncer, inmunización sistemática y atención maternoinfantil.
Debemos hacer mucho más si queremos alcanzar nuestro objetivo de lograr la cobertura sanitaria universal para 2030.
Esto significa gastar más en salud, pero también significa gestionar mejor el gasto, desde la protección de los trabajadores sanitarios y el fortalecimiento de la infraestructura hasta la prevención de enfermedades y la prestación de asistencia sanitaria cerca de los hogares, es decir, en la comunidad. La inversión en los sistemas de salud también mejora la preparación y la respuesta de los países a futuras emergencias sanitarias.
Las emergencias sanitarias afectan desproporcionadamente a las poblaciones marginadas y vulnerables. Cuando las nuevas vacunas, pruebas y tratamientos de la COVID-19 vayan entrando en el mercado, debemos cerciorarnos de que estén al alcance de todos los que las necesitan. Si algo nos ha enseñado la pandemia este año es que nadie está a salvo hasta que todos lo estén.
En la respuesta a la pandemia hemos visto surgir rápidamente enfoques innovadores en la prestación de servicios de salud y en los modelos de atención sanitaria, así como mejoras en la preparación. Debemos aprender de esta experiencia.
En el Día de la Cobertura Sanitaria Universal, comprometámonos sin más dilación a poner fin a esta crisis y a construir un futuro más seguro y saludable invirtiendo en sistemas de salud que protejan a todas las personas.
Antecedentes
El 12 de diciembre de 2012, la resolución sobre salud mundial y política exterior (A/RES/67/81) recomendaba incluir la cobertura sanitaria universal en los debates de la agenda de desarrollo para después de 2015 en el contexto de los retos mundiales en materia de salud. Los Estados Miembros reconocieron la importancia de que los sistemas nacionales de salud garantizaran una cobertura universal, especialmente por medio de mecanismos de atención primaria de salud y protección social, a fin de que todos, en particular los sectores más pobres de la población, tuvieran acceso a los servicios sanitarios.El 25 de septiembre de 2015, la resolución Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (A/RES/70/1) incorporó el logro de la cobertura sanitaria universal para 2030, incluida la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios de salud esenciales de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas inocuos, eficaces, asequibles y de calidad para todos.
El 12 de diciembre de 2017, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución sobre salud mundial y política exterior: atención de la salud de los más vulnerables en pro de una sociedad inclusiva (A/RES/72/139). En esa resolución se decidió celebrar, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas de 2019, una reunión de alto nivel sobre la cobertura sanitaria universal (CSU). La decisión aprobada sobre las modalidades de la reunión estableció que el tema general de la reunión de alto nivel fuera “Cobertura sanitaria universal: Avanzar juntos para construir un mundo más sano”.
El 23 de septiembre de 2019, la reunión de alto nivel sobre la cobertura sanitaria universal supuso un logro significativo de los Estados Miembros, que reafirmaron su compromiso político de alto nivel con la CSU y respaldaron la declaración más amplia sobre salud mundial formulada hasta la fecha. Con la adopción de la Declaración política de la reunión de Alto Nivel sobre la Cobertura Sanitaria Universal (A/RES/74/2) los Estados Miembros reconocen que la salud es un requisito, a la vez que un resultado y un indicador, de las dimensiones social, económica y ambiental del desarrollo sostenible y de la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, y reiteran su firme determinación de lograr la cobertura sanitaria universal para 2030, con miras a ampliar las iniciativas emprendidas a nivel mundial para construir un mundo más saludable para todos.
En el párrafo dispositivo 78 de la declaración política, los Estados Miembros se comprometen a “aumentar la concienciación mundial, la solidaridad internacional y la cooperación y las acciones internacionales para alcanzar la cobertura sanitaria universal promoviendo marcos y foros de colaboración nacionales, regionales y mundiales, incluso conmemorando cada año el Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal el 12 de diciembre”.
El sistema de las Naciones Unidas, los asociados para el desarrollo y otras iniciativas pertinentes, entre ellas la Alianza Sanitaria Internacional para la CSU2030, respaldan a los Estados Miembros en el desarrollo y fortalecimiento de la sostenibilidad de la cobertura sanitaria universal a escala nacional, con el fin de promover el acceso de las personas más vulnerables a los servicios de salud.
Para promover la salud y el bienestar físicos y mentales y prolongar la esperanza de vida de todas las personas, debemos lograr que la cobertura sanitaria y el acceso a una atención médica de calidad sean universales, sin excluir a nadie.
Fuente: Organización de las Naciones Unidas