
El Hospital San Bernardo pondrá en funcionamiento una nueva carpa los próximos días, que se ubicará sobre el lateral de la calle Mariano Boedo. La misma contará con capacidad para asistir a 50 pacientes estables, con saturación de oxígeno mayor al 90% y sin signos de agotamiento respiratorio. Se dividirá en dos sectores, para 25 varones y 25 mujeres.
El subgerente del hospital, Fernando Cardos, ha explicado que esta carpa se utilizará para el cribado de pacientes sintomáticos. “El paciente llega en una ambulancia, desde su domicilio o un centro de salud, en la carpa se evalúa su cuadro para determinar si precisa internación y se le brinda el soporte vital inicial, con oxígeno y medicamentos”, ha señalado.
Asimismo, ha agregado que, en un lapso de hasta 8 horas, se define la situación del paciente, el cual “puede ser enviado a una terapia en algún hospital o clínica, ser internado en nuestra sala COVID, o derivado al Centro de Convenciones”.
En esta carpa trabajará personal del hispital, del Sistema de Atención Médica para Emergencias y Catástrofes (SAMEC) y eventualmente contratados, de acuerdo a la demanda sanitaria. También se está gestionando un programa de voluntariado para algunas actividades.
La carpa de cribado está equipada con: soporte de oxígeno, respiradores portátiles, medicación mínima para tratamiento COVID-19, glucómetros, tensiómetros, manómetros y oxímetros de pulso.