
El escenario elegido es el Centro de Convenciones, unas instalaciones de propiedad del Estado provincial en donde se han instalado 140 camas.
Según la Ministra de Salud Pública del gobierno provincial de Salta, señora Josefina Medrano de la Serna, estas instalaciones permitirán, llegado el caso, la internación de pacientes asintómáticos o con síntomas leves y moderados, «que fluyan dentro de la red conformada con el hospital Papa Francisco».
Las declaraciones de la ministra dan a entender que se trata de un sub-hospital, una especie de depósito de enfermos, ya que no consta en ninguna información oficial que se hayan instalado en lugar tuberías de oxígeno, óxido nitroso y vacío para servir a los pacientes ingresados.
La ministra se ha esmerado en detallar el equipamiento del lugar, pero de sus declaraciones solo se puede interpretar que lo que ha montado el gobierno en el Centro de Convenciones de Limache no es una instalación sanitaria sino una especie de camping bajo techo.
Medrano ha dicho que el lugar se viene preparando desde hace tiempo, lo cual es razonable suponer, pues Salta vive en situación de emergencia sanitaria desde hace cinco meses, tiempo más que suficiente para adoptar las precauciones más urgentes. Dice también la ministra que «la farmacia y el laboratorio cuentan con sus insumos», aunque no aclara si el material es suficiente.
En la parte más mundana de sus declaraciones, Medrano avisa de que el lugar está dividido «en cuatro salas» (siguiendo la moda de la Corte de Justicia), cada una con 35 camas. Las salas no tendrán oxígeno, caudalímetros, estanterías o señalizaciones adecuadas, pero sí tienen ropa de cama asegurada, conexión wi-fi y «equipos para proyectar imágenes». De este modo, hasta los pacientes que se encuentren boqueando por falta de ventilación asistida podrán disfrutar de maratones de Netflix.
A pesar de todo, Medrano ha insistido en que “debemos llevarle tranquilidad a todos los salteños”, a la espera del eventual avance de la pandemia.