
Se trata del primer fallecimiento oficialmente reconocido por la autoridad sanitaria provincial, relacionado con la pandemia, que se suma al de otras dos personas, muertas en Orán y en General Güemes, respectivamente, cuyo deceso ha sido contabilizado por la autoridad sanitaria federal y no por la provincial que considera que las dos personas padecían graves dolencias previas.
Mientras tanto, se multiplican los contagios de COVID-19 en Salta, en donde la cifra de contagiados se eleva a un centenar.
Expertos consideran que la cantidad de contagiados es notablemente mayor, toda vez que es muy reducida la cantidad de pruebas que está efectuando el gobierno provincial, que todavía se resiste a admitir la circulación comunitaria del virus en ciudades grandes como Salta.
El gobierno salteño, que ha cambiado varias veces de estrategia frente a la amenaza, parece ahora decidido -ante la evidencia de que los contagios son inevitables- a poner el foco de atención en el seguimiento de los contactos estrechos de los contagiados. Ante la imposibilidad de seguir manteniendo el control policial de las calles y de la certeza de que la autorización concedida a la Policía para arrestar a los desobedientes ha concitado un rechazo casi unánime, el gobierno planea ahora evitar los contagios mediante el aislamiento selectivo de las personas que pudieran haber estado en contacto con los enfermos o transmisores de la enfermedad.
La ministra Josefina Medrano de la Serna ha dicho que el gobierno provincial ha salido al encuentro de la pandemia, lo cual da a entender que, hasta que no se dispararon los contactos y se produjeron los primeros muertos, el gobierno ha estado intentando esquivar los efectos de la pandemia bajo la premisa que el mejor enemigo es aquel enemigo que no existe.
El gobierno provincial ha insistido no obstante, como lo han hecho y lo siguen haciendo casi todos los gobiernos del mundo, que se debe observar la distancia social de al menos dos metros entre personas, lavarse frecuentemente las manos, ventilar las estancias, utilizar mascarillas sanitarias y someterse a pruebas y aislamiento preventivo si se ha estado en contacto con personas enfermas por más de quince minutos.