
La misma información dice que Medrano le ha transmitido al rector Víctor Claros «la importancia de que esa casa de altos estudios apoye con recurso humano, tanto docentes como estudiantes de los últimos años, las acciones en materia de abordaje sociosanitario que se desarrollan en el norte provincial».
Traducido al castellano, lo que le ha pedido la ministra al rector es que estudiantes y profesores de la UNSa colaboren con el gobierno en la zona en la que se ha declarado la situación de emergencia.
Dice también la información que tanto Medrano como Claros «plantearon la necesidad de un trabajo mancomunado con perspectiva intercultural, que favorezca la aproximación de los equipos que desarrollan tareas socio comunitarias y sanitarias en la zona, considerando sobre todo las comunidades wichi». Al parecer, no escapa a la ministra que muchos docentes y estudiantes de la UNSa conocen y practican el idioma wichi.
Más adelante se señala que la ministra y el rector acordaron contabilizar los recursos humanos actualmente instalados en los territorios, y -al parecer-, cualquiera sea el resultado de esta operación, «sumar a egresados y estudiantes de los últimos años de las carreras de Enfermería, Nutrición y Antropología, que manifiesten su deseo de participar en el apoyo y fortalecimiento de las tareas que se realizan en terreno».
Para más adelante se planteó la posibilidad de que los futuros médicos que egresen de la UNSa realicen sus «rotaciones» por aquellas localidades.
También coincidieron en la necesidad de «dejar capacidad instalada en la región». A tal fin, el rector de la UNSa dicen que puso a disposición del gobierno las sedes universitarias que funcionan en ciudades norte provincial, «para que sus egresados puedan desarrollarse como profesionales en sus lugares de origen».