
La celebración del Día Mundial del Sida brinda una buena oportunidad para reconocer el papel fundamental que las comunidades han desempeñado y continúan desempeñando en la respuesta al sida a nivel local, nacional e internacional.
El lema de este año del Día Mundial del Sida es "Las comunidades marcan la diferencia".
Las comunidades contribuyen a la respuesta al sida de maneras muy distintas. Su liderazgo y la defensa que llevan a cabo permiten garantizar que la respuesta siga siendo relevante y fundada, que las personas sigan estando en el centro y que nadie quede detrás. En estas comunidades se integran los educadores de iguales, las redes de personas que viven con el VIH o están afectadas por el virus, como los gais y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, las personas que se inyectan drogas y los trabajadores sexuales, las mujeres y la gente joven, los asesores, los trabajadores sanitarios de la comunidad, los proveedores de servicios de puerta a puerta, las organizaciones de la sociedad civil y los activistas populares.
El Día Mundial del Sida ofrece una importante plataforma desde la que destacar el papel de las comunidades en un momento en el que la reducida financiación y el cada vez menor espacio dedicado a la sociedad civil hacen peligrar la sostenibilidad de los servicios y de los esfuerzos por defenderlos. Se requiere que las comunidades se movilicen mucho más, y cuanto antes, con el fin de derribar las barreras que impiden el paso a las comunidades que se encargan de hacer llegar los servicios, entre ellas las restricciones a los registros y la ausencia de modalidades sociales contractuales. Hoy en día se necesita más que nunca la fuerte defensa encabezada por las comunidades, con el objeto de garantizar que el sida continúe presente en la agenda política, que los derechos humanos se respeten y que quienes toman las decisiones y las ponen en práctica asuman sus responsabilidades.
Las comunidades están haciendo llegar servicios increíblemente importantes y brindando su apoyo para contribuir a la respuesta al VIH. Al apoyar el acceso al tratamiento, garantizar la confidencialidad de los servicios relacionados con las pruebas del VIH y asegurarse de que la gente tenga a su disposición las herramientas de prevención que necesita, las organizaciones de la comunidad son muchas veces el único medio de apoyo en algunos de los entornos más hostiles.
Sin embargo, las comunidades necesitan apoyo económico, legal y político para continuar y hacer crecer la gran labor que realizan para conseguir que la gente esté segura.
Las comunidades marcan la diferencia en el #DíaMundialDelSida y todos los días.
Mensaje del Secretario General, 2019
Poner fin a la epidemia del sida de aquí a 2030, como prometimos en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, exigirá un continuo esfuerzo de colaboración. Las Naciones Unidas, los Gobiernos, la sociedad civil y otros asociados han venido trabajando de consuno para ampliar el acceso a los servicios de salud y poner coto a los nuevos casos de infección por el VIH. En 2018 recibían tratamiento más de 23 millones de personas que vivían con el VIH.En esta respuesta desempeñan un papel primordial las comunidades de todo el mundo, que ayudan a las personas a reivindicar sus derechos, promueven el acceso sin estigma a los servicios de salud y servicios sociales, se aseguran de que los servicios lleguen a los grupos más vulnerables y marginados y ejercen presión para modificar las leyes discriminatorias. Como pone de relieve con acierto el tema de la celebración de este año, las comunidades marcan la diferencia.
Sin embargo, sigue habiendo necesidades insatisfechas. Hay una cifra récord de 38 millones de personas que viven con el VIH, mientras que los recursos para dar respuesta a la epidemia se redujeron en 1.000 millones de dólares el año pasado. Ahora más que nunca, debemos aprovechar el papel de las organizaciones de base comunitaria que actúan en pro de su gente, prestan servicios relacionados con el VIH, defienden los derechos humanos y brindan apoyo.
Cuando las comunidades se implican, vemos cómo cambian las cosas. Vemos que la inversión se traduce en resultados. Además, vemos igualdad, respeto y dignidad.
Codo con codo con las comunidades, podemos acabar con el sida.
Fuente: Organización de las Naciones Unidas - en https://www.un.org/es/observances/world-aids-day