(TÉLAM) - 'Es habitual que cuando se piensa en el cuidado del corazón de los chicos lo primero que venga a la mente sea el médico que atiende graves cardiopatías en el hospital, pero las situaciones cotidianas de estrés sostenido en el tiempo producto de presiones del medio social, familiar o escolar provocan por sí solas una sintomatología muy variada', sostuvo Sandra Romero, expresidenta del Comité de Cardiología Pediátrica de la FAC. La cardióloga infantil y especialista en hemodinamia explicó que un cuadro de arritmia, por ejemplo, no siempre se debe a una cardiopatía de base.
'Irritabilidad, terrores nocturnos, falta de aire, palpitaciones, taquicardias, son síntomas que los especialistas estábamos acostumbrados a tratar como manifestaciones secundarias de alguna enfermedad de base, pero hoy sabemos que muchas veces la solución pasa por disminuir la situación de estrés que el niño está atravesando', detalló.