(TÉLAM) - La fruta de estación se refere a los productos que son aptos para consumirse en una determinada parte del año y en determinadas regiones. Además, consumirla en su estación beneficia la economía doméstica al haber mayor disponibilidad debido a que la tierra las da 'naturalmente' y por ello cuestan más baratas. Las frutas de otoño e invierno, a diferencia de las estivales, se prolongan por meses en los mercados. Aunque con el tiempo se han incrementado las frutas de invernadero, que no necesariamente responden a la estación, y las importadas, en los mercados argentinos sigue preponderando la oferta de las frutas clásicas, por precio y por plenitud de sus propiedades.
Las bananas son ricas en potasio,magnesio, ácido fólico, y vitaminas C, E y B. Son pobres en grasas y proteínas. Las provincias donde se cultivan, además de las que se importan de Ecuador y Brasil, son Formosa, Salta y Jujuy.
Los cítricos como la naranja, la mandarina, el pomelo y el limón, comparten propiedades como el ácido cítrico, la vitamina C en grandes proporciones, calcio, magnesio y fósforo y las provincias productoras por excelencia son las de la Mesopotamia, Entre Ríos, Corrientes y Misiones, además de Catamarca, Jujuy y Tucumán, que es la primer productora de limón argentino.
La manzana proviene de Río Negro, Neuquén y Mendoza y entre sus componentes beneficiosos se encuentran las vitaminas A, B6, C, E, K y los ácidos glutamínico y linoleico. También se hacen presentes el calcio, el hierro, el magnesio, el fósforo y el potasio.
La palta, que desde hace unos años se ha incorporado a la dieta argentina, se produce en Tucumán, Salta y Jujuy y aportan vitaminas K, C, B5, B6, E. Potasio, magnesio, cobre, hierro, zinc y fósforo.