El almacenamiento de sustancias tóxicas peligrosas durante cincuenta años debe de haber sido uno de los secretos de Estado mejores guardados en Salta, si tenemos en cuenta que a pocos días de que el Intendente Municipal de Salta denunciara que en viejo edificio de la Palúdica se guardaban, desde los años sesenta, toneladas de DDT, la autoridad ambiental provincial ha salido a anunciar que se iniciará el traslado de esta sustancia tóxica. La pregunta que surge inmediatamente es ¿por qué el gobierno provincial no lo hizo antes?
Si llegara admitir que no sabía de la existencia de esa monumental carga tóxica en pleno centro de la ciudad, sería casi tan grave como admitir que sabía de su existencia hace mucho tiempo. La negligencia, en ambos casos, es inexcusable.
Según la información oficial de la Secretaría de Ambiente, el traslado del DDT de la Palúdica se efectuará los próximos días 12, 13 y 14 de diciembre. La comunicación del gobierno dice que la Secretaría coordina en estos momentos en operativo de seguridad con la Policía de Salta, los Bomberos y la Subsecretaría de Tránsito, lo que confirma que el material a trasladar no es inofensivo ni mucho menos.
Aclara la comunicación oficial que la Secretaría de Ambiente inició un sumario administrativo contra del Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación a principios de 2016, luego de intimarlos en reiteradas ocasiones a la presentación del Plan de Eliminación Definitiva del DDT (diclorodifeniltricloroetano) dispuesto en 69 tambores ubicados en calle General Güemes 125 de la ciudad de Salta. Nunca antes se había tenido noticia de este sumario, ni por las autoridades nacionales ni por las provinciales, aunque teniendo en cuenta la vieja data del almacenamiento, el procedimiento se antoja un poco tardío.
Finaliza la comunicación oficial diciendo que la empresa encargada de realizar el traslado (no se informa de qué empresa se trata) se encuentra registrada y autorizada para operar con este tipo de residuos. Dice también la Secretaría de Ambiente que «serán necesarios 3 o 4 viajes diarios durante tres días sucesivos», lo que da una idea del volumen extraordinario de las sustancias tóxicas almacenadas.
Por el momento, la Secretaría de Ambiente guarda un silencio absoluto sobre el destino final o el tratamiento a que serán sometidos las sustancias peligrosas. Solo ha informado -y parcialmente- que serán trasladados de lugar, pero no si serán almacenados en otro lugar, o si serán sometidos a tratamiento. Nada de esto se sabe por el momento.
Fuente: Secretaría de Ambiente de Salta