María Caridad Rubio Hernández, médica oncóloga, natural de Cienfuegos, Cuba, ha concedido una extensa entrevista al diario El Tribuno de Salta. La especialista se encuentra en nuestra Provincia para asistir a la XI Asamblea de la Confederación Parlamentaria de las Américas. En diálogo con el matutino salteño, la especialista cubana ha desmentido con una rotundidad poco frecuente entre nosotros que la mortalidad infantil pueda ser atribuida a la idiosincrasia de los pueblos, especialmente la de los pueblos originarios.
Reciemente, el gobierno de Salta justificó las escandalosas cifras de mortalidad infantil de esta Provincia en una decisión voluntaria de los integrantes de ciertas comunidades del norte salteño de permanecer en la pobreza.
Con anterioridad, el Gobernador de la Provincia de Salta había atribuido a una «cuestión cultural» el fallecimiento de algunos niños salteños malnutridos.
Rubio Hernández afirma en la entrevista que los decisores en salud deben conocer a los pueblos originarios y saber hasta dónde pueden trabajar sobre este tema. La especialista ha puesto como ejemplo el trabajo realizado en Cuba, en donde la tasa de mortalidad infantil es de 4,3 (por cada 1.000 nacidos vivos), una cifra homologable a la de los países más avanzados.
Sostiene la experta que la eficacia de su país en esta materia se sustenta en un programa que asiste a los hogares maternos y en el que se contempla la decisión de aquellas mujeres que tienen alto riesgo, incluso de ser ingresadas antes de parir y subsanar y corregir todos los aspectos que pudieran contribuir a una mortalidad materna o a una mortalidad infantil.
Con mayor claridad aún, la especialista ha dicho que existe responsabilidad del Estado en la desnutrición. Para ella, un bebé mal nutrido es un bebé inmunocompetente deficientemente y por lo tanto es más susceptible a contraer enfermedades.
Para concluir, Rubio Hernández ha dicho que la verdadera solución depende de las políticas nutricionales de los países, porque puede haber costumbres, pero lo que es ciencia es ciencia. Una afirmación que ha subrayado con el siguiente ejemplo: «Puede ser que determinada población tenga un régimen alimentario diferente, pero lo que es ciencia constituida es el aporte calórico, energético que necesita el día a día de un niño. Y eso tiene que ser garantízado ya sea por políticas públicas, decisión estatal o todo lo que pueda contribuir al mejoramiento».