Para la Iglesia de Salta, 'la ambición de poder' explica el cambio de Urtubey sobre el aborto

  • En un post de Facebook, Dante Bernacki arremete contra el gobernador Urtubey y su decisión de derogar el protocolo provincial para la práctica de los abortos no punibles, una norma que -a la luz de este pronunciamiento- contaba evidentemente con la simpatía de la iglesia católica local.
  • Dura reacción de la Iglesia de Salta
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El Vicario General de la Arquidiócesis de Salta, monseñor Dante Bernacki, ha calificado de «triste noticia» el inesperado anuncio del gobernador Juan Manuel Urtubey sobre la derogación del Decreto 1170/2012 y la consecuente adhesión de la Provincia de Salta al protocolo nacional que regula el ejercicio del derecho a la interrupción del embarazo en los casos legalmente permitidos.


En su cuenta de Facebook, el sacerdote escribe lo siguiente: «Si este paso tiene que ver con una supuesta candidatura a Presidente de la Nación, es la ambición de poder lo que mueve a una decisión de este tipo».

En medio de la agitada polémica nacional sobre la futura legislación del aborto, el prelado acusa a Urtubey de «negar principios irrenunciables, simplemente por una situación que se presentó a nivel provincial».

Bernacki dice también sentirse defraudado por la decisión, al tiempo que reconoce -si bien es cierto, de modo implícito- que el protocolo provincial derogado, que interponía obstáculos policiales y judiciales de variada dificultad al ejercicio del derecho declarado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, contaba con el visto bueno de la Iglesia en Salta.

«Sólo podemos decir que esto defrauda a todos los que pusieron su confianza a través del voto en el actual gobernador». Al hablar de la confianza depositada, Bernacki se refiere inequívocamente a la que en Urtubey tiene (o tenía) la propia Iglesia local, que jamás criticó sus decisiones (entre ellas, su noviazgo cuando ni siquiera estaba divorciado y su posterior matrimonio en segundas nupcias) y que, a cambio de su silencio, recibió generosas donaciones inmobiliarias de parte del Estado provincial.

Pero de la reveladora publicación del obispo se desprende también que la Iglesia tiene calado a Urtubey y a su carácter cambiante. Bernacki alude en su comunicación a la «actitud de Pilatos» que tuvo el mandatario provincial en el tema de la educación religiosa, en la que -dice la Iglesia- el Gobernador ha llevado «más a la confusión que a la solución».

Un poco más allá de sus críticas a Urtubey, el obispo avanza lo que es y seguirá siendo razonable para la iglesia católica: que la permisividad en materia de abortos «ahora se expone la vida humana a la lotería de voluntades mezquinas, siempre dejando de lado la verdad para optar por las falacias de quienes dejaron de lado el derecho fundamental a nacer, diciéndose defensores de los Derechos Humanos».

Finalmente, Bernacki desliza que el gobierno de Urtubey ha caído en descrédito. Lo hace al citar una frase supuestamente escrita por Martín Miguel de Güemes en 1815, y que dice: “No puede haber cosa más delicada que el crédito de un gobierno, y de un gobierno naciente que se pone a la frente de los asaltos de innumerable enemigos. Tiene que hacer lucir y propagar delante de los hombres tan abundante luz que todos vean sus buenas obras sin ser suficiente la oculta o interior práctica de las virtudes”.

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