Para el poder judicial de Salta, las 'partes privadas' de una persona son 'cola y vagina'

  • En Salta no es muy frecuente el empleo de la expresión coloquial 'salva sea la parte', con la que el hablante intenta omitir aquellas partes del cuerpo humano que para algunas personas resulta violento mencionar.
  • Exceso en la comunicación oficial

Así sucede también con la expresión «partes íntimas», cuyo empleo hace innecesario mencionar expresamente los nombres de tales partes.


Pero para la comunicación judicial de Salta las cosas no funcionan de este modo, pues cuando un juez o una jueza escribe «partes privadas» es necesario aclarar inmediatamente que nos estamos refiriendo a «cola y vagina».

No vaya a ser cosa que haya algún desprevenido que no sepa cuáles son las «partes privadas» de una persona.

Pero, hablando en serio: ¿Es necesaria o imprescindible una aclaración tan explícita?

Este claro exceso comunicativo se ha producido en un despacho de prensa del Poder Judicial fechado el día de hoy, viernes 26 de febrero de 2021, en el que se da cuenta de la sentencia pronunciada por el juez Pablo Farah contra un hombre «bajito y viejito» pero de perversos instintos, que resultó condenado a cuatro años de prisión efectiva por un delito de abuso sexual gravemente ultrajante en perjuicio de su pequeña vecina, de solo siete años de edad.

La comunicación judicial dice que en circuito cerrado de televisión (aclara innecesariamente que es CCTV, quizá para que nadie piense que pueda ser CCCP como rezaba la vieja camiseta de la selección de fútbol de la extinguida Unión Soviética) la menor dice que el viejito «le había tocado sus partes privadas varias veces (cola y vagina) y que le hacía doler».

Lo peor del caso es que el pervertido vecino consumaba su propósito invitando a la niña a que traspusiera el alambrado que separaba su vivienda de la de la pequeña vecina y atrayéndola hacia sus dominios con regalos de golosinas y galletas.