
La seguridad de los periodistas es vital para que las sociedades y las democracias tengan acceso a una información diversa e independiente. También lo es para promover el diálogo intercultural, la paz y el buen gobierno.
Sin embargo, lamentablemente, en los últimos once años, 930 periodistas han sido asesinados por cumplir con su tarea de informar al público, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Estas cifras no incluyen otros crímenes contra los periodistas como la tortura, las desapariciones, las detenciones arbitrarias, la intimidación o el acoso.
Es preocupante que el 90 por ciento de los asesinatos quede impune. Esta impunidad daña a la sociedad en su conjunto al encubrir la corrupción, los abusos graves de derechos humanos y muchos otros crímenes. El tipo de noticias que son «silenciadas» es exactamente el tipo de información que necesita la opinión pública. Además, tiene un efecto aterrador sobre toda la sociedad y, en particular, sobre los propios periodistas; la impunidad envalentona a los delincuentes y conduce a una mayor violencia, estableciéndose así un círculo vicioso.
Para acabar con esta impunidad, la Asamblea General aprobó una resolución en la que insta a los Estados Miembros de las Naciones Unidas a hacer todo lo posible por prevenir la violencia contra los periodistas y trabajadores de los medios de comunicación y a asegurar que los autores de esa violencia rindan cuentas ante la justicia. En la resolución también se establece este Día Internacional para concienciar a la opinión pública sobre la gravedad de este asunto.
Mensaje de la Sra. Irina Bokova, Directora General de la UNESCO
La justicia es una piedra angular de una sociedad libre. Sirve de disuasión para los que amenazan la libertad de expresión y de aliento para los que la defienden. Por este motivo, la injusticia contra los periodistas es tan costosa para todas las sociedades.Entre 2006 y 2016, fueron asesinados nada menos que 930 periodistas. Solo en 2016 perdimos a 102 periodistas en acto de servicio. Estas cifras son incluso más intolerables por que en más de nueve de cada diez casos los autores de esos crímenes no son juzgados. Este problema afecta mayoritariamente a los periodistas locales, ya que el 93% de los periodistas asesinados en los últimos 11 años eran periodistas locales que informaban sobre acontecimientos locales. Otra cara del problema son las amenazas que sufren las mujeres periodistas, en particular el alarmante incremento del acoso en línea.
Debemos garantizar que se haga justicia por cada periodista asesinado. Es esencial para honrar su memoria , y es fundamental para fortalecer el estado de derecho y la buena gobernanza y para impulsar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en particular el Objetivo de Desarrollo Sostenible 16 sobre la paz, la justicia y las instituciones sólidas.
Los periodistas desempeñan funciones únicas al hacer avanzar nuestras libertades fundamentales y contribuir a fortalecer nuestras sociedades, por lo que deben ser defendidos mediante la acción concertada de los gobiernos, con el apoyo de las Naciones Unidas y la colaboración de todo s los actor es pertinentes, que van desde las organizaciones internacionales regionales, el poder judicial y los medios de comunicación, hasta las empresas privadas, el sector académico y la sociedad civil. Esta alianza para la acción se materializó en la reciente consulta de múltiples partes interesadas de la UNESCO, celebrada en Ginebra para reforzar la ejecución del Plan de Acción de las Naciones Unidas sobre la Seguridad de los Periodistas y la Cuestión de la Impunidad.
Debemos basarnos en este espíritu para ayudar a los Estados Miembros a aumentar la seguridad de los periodistas y acabar con la impunidad mediante mecanismos más sólidos.
En este día la UNESCO insta al mundo a unirse para promover la seguridad de los periodistas y asegurar que se haga justicia.
Fuente: Organización de las Naciones Unidas - en "http://www.un.org/es/events/journalists/index.shtml"