La fiesta en honor a Nuestra Señora del Rosario, patrona de la ciudad salteña de Rosario de Lerma, se vio engalanada una vez más con la apolínea presencia del Vicegobernador de Salta, don Miguel Andrés Kostas Zottos. En esta ocasión, Zottos acompañó el recorrido procesional en compañía de los sacerdotes Carlos Carrasco y Alejandro Pezzet, a los que se sumó el Intendente Municipal de la localidad, señor Sergio Ramos.
Los tres fueron encargados de recibir a una gran cantidad de misachicos que llegaron a Rosario desde parajes aledaños como Tres Acequias.
La misa de rigor fue oficiada en el barrio San Bernardo, tras lo cual la procesión regresó a la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, en donde la Virgen presidió desde el atrio el tradicional desfile cívico. Esta vez no ocurrió lo de Campo Santo, en donde las celebraciones religiosas fueron presididas por unos muñecos inflables del PAMI.
La celebración concluyó en horas de la noche, cuando el repicar de las campanas y una lluvia de pétalos, anunciaron el ingreso de la Virgen del Rosario al templo, precedidas por el marcial paso de Zottos, cuya plateada cabellera helénica se vio de súbito adornada por delicados pétalos que caían desde el cielo, si acaso con más delicadeza que las piedras de granizo que anteayer azotaron el Valle de Lerma y que provocaron, entre otros destrozos, el hundimiento del techo de Balderrama.
En su preceptivo discurso, que se repite como un cliché en cada pueblo que saca sus santos a la calle, Zottos animó a los padres a colaborar en el proceso de educación de sus hijos para que evitar que caigan en las adicciones. Los padres, sorprendidos por la exhortación, respondieron al unísono: «Ah, nosotros pensábamos que de la educación de nuestros hijos se ocupaba el Estado», tras lo cual los asistentes se dispersaron.
Fuente: Oficina de prensa del Vicegobernador de Salta