El senador provincial Andrés Zottos, quien durante los ocho años de su desempeño como Vicegobernador de la Provincia hizo más kilómetros en misachicos y procesiones que todo el rally Dakar, parece haberse «enganchado» a los santos. Aun cuando compite en las fiestas patronales con el Vicegobernador actual en localidades alejadas de su zona de influencia (por ejemplo, en Coronel Moldes), Zottos no se amilana y desea mostrar a la población que sus habilidades con el violín chaqueño no han sufrido merma desde que ocurriera su degradación política.
Hay que recordar que Zottos no solo ha dejado de ser Vicegobernador de Salta sino que, desde hace unos días, tampoco es presidente del Comité Provincial del Partido Renovador, por lo que se agarra a su escaño de senador provincial como a un clavo ardiendo.
Para exteriorizar su compromiso con los santos y las vírgenes de la periferia provincial, Zottos se ha trasladado hasta el paraje Yariguarenda, cerca de Tartagal, en donde desde hace más de un siglo se venera a la Virgen de la Peña.
Según la oficina de prensa del senador, la fiesta comenzó muy temprano con una peregrinación desde la ciudad de Tartagal hasta el santuario de la Virgen, tras lo cual se llevó a cabo una procesión desde la nueva iglesia hasta un campo cercano, lugar en donde el obispo de la Diócesis de Orán, señor Gustavo Zanchetta, ofició una misa.
Hecha la pausa eucarística, la procesión se reanudó y al sonido de un violín chaqueño, la Virgen fue llevada de regreso hasta el templo, ubicado al pie de la peña en donde se documentaron sus apariciones el siglo pasado.
“Un año más estamos presentes y compartiendo con todos los vecinos la fe en la Virgen de la Peña, que convoca a tantos fieles en un lugar como éste, lleno de paz y espiritualidad”, afirmó el senador Andrés Zottos, quien también resaltó al trabajo de los padres franciscanos en la obra que se realiza en el lugar.
Zottos dijo que con el paso de los años y con esfuerzo y el aporte desinteresado y anónimo de muchas personas se pudo erigir el templo que hoy alberga a la Virgen, haciendo hincapié en la necesidad de trabajar para preservar esta gran obra.
Consideró además que la gente acude con mucha devoción, agradeciendo y pidiendo por salud y trabajo, que es lo que hoy más la preocupa, estimando en unas sesenta mil, las personas que participan de los cultos a lo largo de la jornada.
Fuente: Parte de prensa