El contencioso judicial que enfrenta al Arzobispado de Salta con vecinos de la ciudad de El Galpón, a causa del proyecto del primero de derrumbar la vieja iglesia de la localidad, ha entrado en una fase preocupantemente ideológica. Mientras el juez de la ciudad de Metán, señor Mario Teseyra encuentra ciertas dificultades para intentar la avenencia entre las partes, los partidarios de mantener la iglesia en pie han tenido la mala idea de decir que lo que quieren es «preservar el templo».
El verbo preservar, estrechamente conectado con el sustantivo preservativo, ha sonado a cuerno quemado en el Arzobispado, cuyos operadores jurídicos y litúrgicos se han cargado de moral pues entienden que ahora hay un argumento más para cerrarle el paso a los preservativos (o a los preservacionistas).
Así pues, el combate dialéctico amenaza con desbordar el ámbito puramente arquitectónico y estético para trasladarse al plano de los comportamientos sexuales y lingüísticos de los individuos. La jerarquía de la Iglesia no ve con buenos ojos que los preservativos triunfen, ni siquiera en un pleito de amparo.
Por esta razón es que ya tienen todo preparado por si acaso el juez Teseyra falla en contra de las pretensiones de la Iglesia. Los letrados ya preparan un recurso, pero no para presentar ante la Corte de Justicia -tribunal en el que la beatitud es mayoría- sino ante el Tribunal del Santo Oficio, la antigua Sagrada Congregación de la Romana y Universal Inquisición, fundada por el papa Pablo III en 1542.
Incluso, dicen, es más fácil que les haga caso la Corte de Justicia de Salta, pues con su doctrina no escrita de la prisión preventiva automática e ineludible ha superado en conservadurismo a los órganos vaticanos encargados de la supresión de la herejía.
Así que los vecinos, arquitectos y aparejadores técnicos de El Galpón están rebuscando en el diccionario una palabra que les permita eludir la etiqueta de preservadores o preservativos, que tantos malos ecos provoca en las sacristías mejor perfumadas de la ciudad. Los más audaces dicen que a partir de ahora se presentarán, ante el juez Teseyra y la opinión pública, como conservacionistas.
#SALTA Técnicos aseguran que se puede preservar el templo en El Galpón https://t.co/snAYi38XFI pic.twitter.com/WkkkP4Rrmr
— El Tribuno (@eltribuno) June 12, 2016