Los carreros de Salta en pie de guerra: repudian 'las mentiras' de Gastón Galíndez

Después de que un cierto sector de la Municipalidad de Salta saliera a vender como una «gran conquista del consenso» el proyecto de ordenanza que, según ellos, acabará con los vehículos de tracción animal en las calles de la ciudad, los carreros han hecho sentir su voz y no parece que su visión de las cosas sea parecida a la de las autoridades.

La Federación Argentina de Cartoneros y Recicladores (FACyR – CTEP) ha anunciado los trabajadores carreros inician, a partir de hoy, día miércoles 24 de junio, un plan de lucha por tiempo indeterminado para expresar su disconformidad con el proyecto de algunos concejales oficialistas que apunta a «prohibir la actividad laboral de 700 familias».

Según el comunicado de la federación, el plan comenzará con un corte de calles en la esquina de las avenidas Tavella y Líbano, a las 10 de la mañana.

Los carreros agrupados en la FACyR reclaman «una mesa de diálogo» para, según ellos, «poder regularizar la actividad y trabajar en conjunto una solución de fondo a los problemas socioeconómicos de los centenares de familias que viven del trabajo en carro».

El portavoz de los carreros salteños, señor Fredy Flores Nuñez, ha cargado contra el Secretario de Gobierno, Mauro Sabbadini, a quien ha responsabilizado del conflicto, ante su negativa de generar una mesa de trabajo.

“Repudiamos las mentiras de los dos concejales Gastón Galindez y Frida Fonseca, que con bombos y platillos anunciaron en los principales medios de difusión, un acuerdo con la amplia mayoría de carreros”, dice el señor Núñez, quien recuerda que sus compañeros de trabajo solo alcanzaron a sugerir un pliego de modificaciones a la ordenanza en cuestión.

Para Núñez, Galíndez y Fonseca “pretenden dejarnos sin la dignidad que nos otorga el trabajo, relegándonos a la dependencia y el asistencialismo de los planes sociales, o peor, a la marginalidad y exclusión de nuestras familias”.

El anuncio del plan de lucha de los carreros deja muy mal parada la «cintura política» del concejal Galíndez, que durante las últimas semanas había venido presumiendo de gran sensibilidad social y notables habilidades negociadoras.