La familia carrera (con minúsculas) no es la familia Carrera (con mayúscula). Además del tamaño de la inicial se diferencian en que la primera es vulnerable y la segunda no. Es precisamente la vulnerabilidad de la familia carrera lo que ha llevado a concejales y funcionarios municipales a formular una propuesta para la vasta y no siempre bien avenida familia carrera; es decir, la que integran las personas que explotan carros tirados por caballos.
Según la Municipalidad, el nuevo plan (que reemplaza a los ochocientos anteriores) busca en este caso también suprimir la utilización de caballos o de cualquier otro animal (incluidas las pulgas) para tirar carros. El nuevo plan -igual que los anteriores- prevé alternativas para que las personas que actualmente desempeñan el noble oficio de «carreros» cambien de actividad laboral sin afectar su economía.
Dice la Municipalidad de Salta, en una comunicación oficial, que como resultado del diálogo y consenso de «la mesa interdisciplinaria entre funcionarios del ejecutivo municipal, asociaciones protectoras de animales y profesionales veterinarios, se presentó ante concejales del cuerpo legislativo local, el proyecto de ordenanza para la erradicación de la tracción a sangre».
Uno de los más entusiasmados con el nuevo proyecto es el Secretario de Gobierno de la Municipalidad, señor Mauro Sabbadini, quien destacó que el proyecto de ordenanza «subsanará las contradicciones que mantiene la normativa vigente sobre el control de los animales, dando solución a una problemática social e histórica en la ciudad».
Aprovechando la proximidad del Inti Raymi, o solsticio de invierno, la autoridad municipal ha denominado al proyecto con un nombre pomposo y rimbombante: «Programa de Restitución de Derechos para Familias de carreros y sus equinos». Sus autores no han explicado por qué las palabras «carreros» y «equinos» están escritas con minúsculas en el larguísimo título.
Lo que sí han dicho es que el programa prevé realizar un diagnóstico socio-ambiental del grupo familiar, prohibir la circulación de los vehículos de tracción a sangre, estimular la mayor responsabilidad social y sensibilizar (sic) las problemáticas de cada sector involucrado. Hasta que la Municipalidad no lo dijo, no se sabía que las problemáticas, al igual que los seres humanos, tenían sensibilidad.
Restitución de derechos animales
El director de Zoonosis, David Ferri, precisó que desde la Municipalidad, «se pensó en la restitución de los derechos de los animales», sin dejar de lado la situación económica de las familias que trabajan en el rubro.Por su parte la concejal, Ángela Di Bez, miembro de la comisión de Medio Ambiente del Concejo Deliberante y coautora del proyecto, destacó el trabajo de la mesa interdisciplinaria que unió criterios para la solución, protección y preservación de la vida animal, brindando un mayor control en los animales y sus propietarios.
Tras la presentación, la concejal Frida Fonseca detalló que el proyecto de ordenanza compatibiliza todos los puntos establecidos por las protectoras que participaron de la mesa de trabajo. «Será presentado este miércoles en el Concejo Deliberante con la firma de adhesión de los concejales del bloque justicialista, funcionarios, proteccionistas de animales y profesionales veterinarios», dijo la señora Fonseca.
Estudiantes de veterinaria controlarán a los caballos
El desarrollo de este proyecto de ordenanza prevé que el estudio del diagnóstico sanitario de los animales sea realizado por alumnos de la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias de la Universidad Nacional de Salta.El decano de esta Facultad, señor Javier Binda, dijo que «se trata de una situación muy compleja, muchas familias viven de esta actividad. Con esta ordenanza se va a reconvertir el trabajo de las familias carreras que viven en situación de vulnerabilidad y puedan formalizar su actividad comercial».
Fuente: Muncipalidad de Salta