La Municipalidad de Salta combate al comercio ilegal, pero antes de desatar la batalla intenta persuadir a los ilegales para que abandonen los sótanos de la economía sumergida y se integren en los circuitos formales, a través de la formación y el trabajo. Así se desprende de las palabras del Secretario de Gobierno, señor Mauro Sabbadini, quien ha dicho que, en primera instancia, «el municipio identifica y contacta a las personas que se dedican al comercio ilegal y los invita a integrarse al círculo virtuoso de la inclusión, capacitación y empleo».
Es decir, que antes de las multas, los decomisos y los palos, la Municipalidad intenta convencer por el poder persuasivo de la palabra.
Según la información oficial, la Municipalidad de Salta actúa de forma coordinada (es decir, «desarrolla acciones articuladas») para erradicar el fenómeno del comercio ilegal de las calles de la ciudad. Sostiene la Municipalidad, que este tipo de actividad no solo supone una vulneración de la ley vigente sino también «una ocupación desigual» del espacio público urbano.
De acuerdo con esta misma comunicación, esta línea de trabajo apunta a «resolver la situación de informalidad de aquellos que comercializan elementos carentes de documentación, brindándoles alternativas que les permitan reinsertarse laboralmente en el marco de la legalidad».
Estas herramientas articuladas son los programas de cooperativización, de creación de microemprendimientos, y de formación para el empleo, que están orientados a que los comerciantes ilegales puedan alcanzar, por sí mismos, sus propias fuentes de trabajo.
La Municipalidad se refiere a otras fuentes de trabajo, diferentes a las que ya tienen en el ancho mundo del comercio ilegal.
Protesta en el centro
Ayer, en la esquina de San Martín y Pellegrini se produjo una protesta de comerciantes ilegales que produjo diversos inconvenientes en la circulación de vehículos.Según la Municipalidad, la situación se produjo porque, pese a los avisos previos por parte del personal de la Subsecretaría de Control Comercial, los comerciantes ilegales seguían vendiendo artículos sin la documentación correspondiente.
A raíz del hecho, funcionarios municipales se hicieron presentes para dialogar con los ilegales sublevados. La mayoría de ellos aceptó las alternativas ofrecidas por la Municipalidad -dice el parte oficial- mientras que el grupo restante optó por continuar con la protesta.