En la Provincia de Salta, en donde el derecho constitucional a una vivienda digna es denominado el sueño de la casa propia, nada es imposible, en tiempo de elecciones. Cuando el poder político se asoma al abismo y se juega el pescuezo en las urnas, comienzan a aparecer las varitas mágicas que convierten a los feos rococos en apuestos príncipes de reluciente armadura.
Es el caso del llamado «Paseo de las Glorias del Deporte», que será construido por la Municipalidad en una horrible callejuela de la zona oeste de la ciudad, que de tanto en tanto aparece en los diarios por el derrumbe de sus paredones a causa del viento.
La calle, que solo cuenta con unos pocos metros, divide las instalaciones del Club Atlético Central Norte y el Legado Güemes, entre la avenida Entre Ríos y la calle Necochea.
El proyecto todavía es un gran misterio para el público en general y los vecinos de la zona, pero la Municipalidad ha anunciado que comenzará por romper el pavimento para instalar el cableado subterráneo.
Después vendrá la instalación de nuevos bancos (excluido el Macro), nuevas luminarias, canteros ornamentales, juegos de la salud, mesas de ajedrez y un monolito en homenaje al Dr. Luis Güemes, autor de la famosa liberalidad, cuya revocación ha sido varias veces reclamada por la familia del ilustre donante.
La información oficial nada dice acerca de quiénes serán las Glorias del Deporte homenajeadas ni quién las elegirá. De momento, las autoridades han descartado que el Puma Arroyo pueda tener una estatua en el paseo, debido a su complicada situación judicial.
El titular de la Unidad de Seguimiento y Control de Gestión municipal, señor Gustavo Serralta, se ha mostrado entusiasmado con el proyecto, hasta tal punto que dijo haber mantenido una reunión con «gente de electricidad». Nada mejor que seres humanos eléctricos para contagiar energía a unas obras municipales prometidas como «espacios recuperados para la familia».