
Según la información oficial, altos funcionarios municipales se han reunido esta mañana para «fijar acciones directas» en relación con los terrenos baldíos que se encuentran en estado de total abandono. Los funcionarios han estudiado seriamente la posibilidad de subastar las propiedades que se mantienen al margen de las ordenanzas vigentes y que constituyen una preocupación para sus vecinos.
La misma información oficial dice que los funcionarios han efectuado un repaso de las medidas que actualmente se adoptan en estos casos, tales como las notificaciones a los propietarios -alrededor de un millar de actas por año-, las intimaciones y las multas. También han valorado especialmente la falta de respuesta de los propietarios, las reincidencias y los descargos.
Del parte oficial se desprende la idea de que las actuaciones jurídicas municipales hasta la fecha son absolutamente ineficientes. Al menos esta es la conclusión a que se arriba después de escuchar las palabras del Procurador municipal adjunto, quien ha dicho que el objetivo de la reunión de esta mañana es del de «lograr llegar a sanciones efectivas».
Entre las sanciones más efectivas se plantea la posibilidad de subastar el inmueble cuyo titular no cumple con las normas municipales vigentes. Si bien se ha planteado esta subasta como una «medida disuasoria», lo cierto es que una vez subastado, no hay disuasión ninguna. Salvo que por disuasión se entienda el miedo de los otros propietarios incumplidores a que el próximo terreno subastado sea el suyo.