
Las tormentas de los últimos días han puesto a prueba no solo el buen funcionamiento de las obras en canales y desagües sino, también, la paciencia del gobierno municipal.
De acuerdo a la información oficial, los canales han funcionado al 50% de su capacidad. La gran cantidad de residuos y plásticos ha provocado obstrucciones en imbornales y bocas de tormentas.
Tras las lluvias, personal de Protección Ciudadana ha verificado el estado de los canales a cielo abierto, y han constatado que han funcionado con normalidad y sin obstrucciones. También se han controlado los imbornales y boca de tormenta en centro de la ciudad.
La presencia de bolsas plásticas con residuos y botellas plásticas (que los vecinos y comerciantes sacan fuera del horario de recolección) han complicado la tarea de los trabajadores de Protección Ciudadana, que procuran mantener libres de residuos los desagües de las calles céntricas durante la tormenta.
La zona norte de la ciudad ha resultado la más afectada, se han registrado inconvenientes en los barrios 1 de Mayo, Patricia Heitman, Unión e inmediaciones del río Vaqueros. Personal de Desarrollo Social y de la Cooperadora Asistencial, han ofrecido asistencia a los damnificados.
Por otro lado, la Secretaría de Ambiente ha informado que las tareas de limpieza realizadas en los distintos canales de la ciudad han permitido la rápida evacuación del agua. “La mayoría trabajó a un 50 por ciento de su capacidad, exceptuando el Tinkunaku y el canal de barrio Unión que lo hicieron al 80 por ciento de su capacidad”, ha explicado Gastón Galíndez.
“Cayeron unos 50 milímetros en pocas horas, lo que representa una gran cantidad de agua y la respuesta de las distintas obras que se vienen realizando en la ciudad fue muy positiva, pero aún debemos mejorar en la concientización sobre los residuos para evitar que terminen tapando los desagües. Hay que sacar la basura en el horario indicado y colocarlos en los cestos, en altura”, ha indicado Normando Zúñiga, director general de Servicios Públicos.
La basura gana la batalla
El Secretario de Gobierno municipal, Ricardo Villada, ha expresado su preocupación ante lo que parece una batalla perdida contra la basura y las malas costumbres de los ciudadanos. Bolsas de residuos y botellas de plásticos se han convertido en los enemigos más difíciles de derrotar en tiempos de lluvia.“Más allá del funcionamiento de los canales, vemos con tristeza que nuestro principal enemigo es la basura. El rival a vencer es la cantidad de botellas de plástico, troncos, yuyos, bolsas de residuos que se sacan en horarios y lugares inadecuados y que obstruyen los desagües. Es una batalla que pareciera que no estamos ganando”.
Villada ha hecho un llamamiento a la ciudadanía, insistiendo en la necesidad de evitar tirar los residuos a cualquier hora y en cualquier lugar. Asimismo, ha anunciado que se reforzará el trabajo de la empresa Agrotécnica Fueguina y de personal municipal.
Se recuerda que, en caso de emergencia ambiental (inundaciones, árboles caídos, obstrucciones en la vía pública), comunicarse a la línea gratuita 105.