
El Intendente Municipal de la ciudad de Salta, Gustavo Sáenz, ha aprovechado el feriado del 8 de diciembre para asistir a la sencilla pero emotiva ceremonia de encendido de las luces del árbol de Navidad (cariñosamente llamado por la Municipalidad «arbolito» de Navidad, a pesar de sus 11 metros de altura), instalado en la Plaza 9 de Julio.
La Municipalidad dice que el «arbolito» podrá funcionar normalmente, incluso bajo la lluvia. Una promesa que la autoridad espera cumplir, incluso ante la posibilidad de que alguno de esos diluvios que suele caer para estas fechas deje a la calle España como la falda del monte Ararat antes de que Noé hiciera flotar su bíblica arca.
Dice la Municipalidad que el principal adorno navideño de la ciudad tiene 1.750 metros de mangueras luminosas para uso exterior, con un total de 58.400 LEDS, lo que arroja un cociente de 33 diodos por metro lineal. Añade la información oficial que las luces serán comandadas por una central eléctrica programada (probablemente un microprocesador) que permitirá «diversas combinaciones de encendido y apagado» (ahora me enciendo, ahora me apago, y el tradicional efecto lumínico conocido como «foco flojo»).
A la faraónica instalación antes descrita se suman otros 100 metros de mangueras de hilo LED, que adornarán el tronco y la estrella. En Salta, así como en otros lugares con la misma tradición cultural, no se coloca un ángel en la punta de un árbol.
La Municipalidad también ha ornamentado las farolas de la Plaza con lámparas halógenas de color verde, rojo y azul, y algunos arbolitos tendrán «cortinas de lluvia LED», excepto los que cambian moneda extranjera en la esquina de la calle Mitre.
En diálogo con los medios, Sáenz ha dicho: “Encendimos las luces del arbolito y con ellas los sueños, las ilusiones y la esperanza para el año que viene. Espero que el Niño Jesús nos encuentre unidos y que el espíritu de la Navidad renueve las esperanzas de paz, amor y prosperidad. Es un año muy difícil donde todos pusimos lo mejor de nosotros para salir adelante. Estoy convencido que el 2019 traerá paz, amor, sueños cumplidos y oportunidades para los salteños. Deseo que podamos avanzar en la construcción de una ciudad más digna”.