La Municipalidad de Salta comienza la decoración navideña de la Plaza 9 de Julio

  • El árbol de la Plaza 9 de Julio tendrá 11 metros de altura, sin contar con los casi dos kilómetros de «mangueras luminosas LED», y los casi 60000 diodos, que se encenderán y apagarán al compás de lo que diga un microprocesador programable.
  • Se acercan las fiestas

Sáenz se parece cada vez más al Alcalde de Salzburgo. Inasequible al desaliento y sin importarle los consejos de un economista boliviano sobre la incompatibilidad de las recetas occidentales para «nuestros países», el Intendente Municipal de la ciudad de Salta se apresta a darle amplia difusión a esa costumbre foránea y pagana de montar árboles de navidad.


Y no será uno sino seis, los que habrá en la ciudad, diseñados y armados por los infatigables municipales salteños.

Solo el de la Plaza 9 de Julio tendrá 11 metros de altura, sin contar con los casi dos kilómetros de «mangueras luminosas LED» (no echan agua, pero sí luz), y los casi 60000 diodos, que se encenderán y apagarán al compás de lo que diga un microprocesador programable.

A diferencia del enano que, sin que nosotros nos enteremos, apaga la puerta de la heladera cuando esta se cierra, la «modalidad» permitirá -según la Municipalidad- «lograr las más diversas combinaciones de encendido y apagado de las luces, creando innumerables efectos lumínicos».

Los transformadores de EDESA, que antes sufrían cada vez que se encendían y apagaban las lámparas incandescentes de Edison, ahora se sumarán a la fiesta sin tener que tirar del refresco que le proporcionan sus gigantescos radiadores de aceite.

Este prodigio de la ingeniería de luces ha sido desarrollado por personal de Lusal y por profesores de la Escuela Técnica Alberto Einstein, que todavía no han dividido el átomo, pero que por el momento han aliviado la factura de consumo de energía que pagamos todos los salteños.

Pero también habrá otros árboles; menos ambiciosos, quizá, con menos mangueras y dioditos multicolores. Estarán en la Rotonda de Limache (hoy conocida como rotonda del peregrino), el colegio San Pablo (uno de los puntos negros más conocidos de nuestra red de carreteras), en la esquina de Arenales y Bolivia, en la avenida del Gaucho y en la junction que forman las avenidas Yrigoyen y San Martín.

Según se ha sabido extraoficialmente, el árbol próximo a la Ciudad Judicial no tendrá oropeles (esas boas coloridas como plumones metalizados de interminable purpurina con que se suele adornar los árboles de navidad). La razón es que un alto magistrado envió un mensaje a Sáenz diciéndole: «I find tinsel very distracting».

Otras fuentes señalan que en el entorno judicial los oropeles no son necesarios desde que una magistrada de la Corte de Justicia «se cuelga de todo» y es considerada por los empleados y justiciables como «un arbolito de navidad viviente».

Pero esto no es todo. Simultáneamente, la Municipalidad adornará todo el entorno de la Plaza 9 de Julio, con ornamentación en las farolas, lámparas halógenas de colores verde, rojo y azul, y se adornarán determinados árboles con «cortinas de lluvia LED», como los plátanos orientales de la avenida de Champs Elysées.