
El Intendente Municipal de Salta ha inaugurado la temporada de verano en las piscinas municipales de la ciudad, a las que también se podría llamar con el sencillo nombre de piletas de natación.
Pero para los comunicadores municipales no son ni piscinas (construcciones que contienen gran cantidad de agua y que se destinan al baño, a la natación o a otros ejercicios y deportes acuáticos), ni piletas (sinónimo del anterior utilizado en la Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay, según el DLE).
En Salta, como somos más finos, tenemos balnearios o natatorios, según quien sea el que hable o escriba.
Para empezar, la palabra balneario tiene un significado como adjetivo y otro como sustantivo. Y no aluden a la misma cosa.
En tanto adjetivo, un balneario es todo aquello perteneciente o relativo a los baños públicos, especialmente a los medicinales. En tanto sustantivo -como se utiliza en Salta- no sirve ya para designar a los baños públicos en general, puesto que el Diccionario precisa su significado como «edificio con baños medicinales y en el cual suele darse hospedaje».
Algo como esto último solo sucede en Salta en las termas de Rosario de la Frontera, por lo que llamar balneario a la pileta del cámping Xamena es manifiestamente incorrecto.
La palabra natatorio está solo contemplada en el Diccionario como adjetivo; es decir que, en principio, su sustantivación es improcedente. Como tal adjetivo, natatorio significa lugar destinado para nadar. Un estanque, por ejemplo, puede ser natatorio si está destinado a esta finalidad.
Pero aunque la sustantivación sea considerada correcta -lo cual es dudoso- se ha de tener en cuenta de que hay ciertos detalles que hacen a nuestras piletas inidóneas para su destino natatorio. Por ejemplo, la masificación, que impide por lo general (excepto que alguien nade a las dos de la madrugada) practicar la natación.
En tanto nuestras piscinas reúnen casi todos los requisitos del Diccionario (poseen gran cantidad de agua, se destinan al baño, pero también a la natación, a otros ejercicios y a los deportes acuáticos), lo mejor es llamarles piscinas o piletas, y, además, inaugurarlas como tales.