Pagar por estacionar en las calles de Salta: un problema sin solución

  • La Municipalidad de Salta, que alardea de modernidad y que tiene hasta una secretaría dedicada al asunto, por razones 'sociales' mantiene a una tropa de apretadores profesionales en las calles, a los que inviste del poder de cobrar un impuesto cuya recaudación no se revierte en obras o servicios a los ciudadanos sino que va a parar al bolsillo de estas personas.

La Municipalidad de Salta, que dispone de sofisticados programas informáticos para controlar el flujo de vehículos por las calles y que se ha embarcado en una lucha sin cuartel para erradicar a los carros tirados por caballos, no acierta sin embargo a colocar parquímetros (o expendedoras automáticas de tickets de estacionamiento).


La idea de que estos dispositivos van a dejar sin trabajo a los denominados «permisionarios» (unos profesionales del apriete callejero) es falsa, por cuanto bastaría con que la recaudación de las máquinas automáticas (que será mayor y mejor controlable que la puedan hacer los cobradores humanos) se destinara a pagar los salarios de estas personas, previamente reconvertidas para trabajar como controladores del estacionamiento de pago.

Los automovilistas podría incluso pagar su estacionamiento a través de una aplicación de su teléfono, como ocurre actualmente en muchas ciudades europeas, evitando la circulación de efectivo, los robos y la corrupción que genera el sistema actual.

Pero mientras la solución se posterga, la Municipalidad no para de dictar normas que en el fondo apuntan a hacer más fuertes a los «permisionarios», en desmedro de los automovilistas.

Ahora se pretende que quienes no paguen el estacionamiento por adelantado sean multados por la autoridad.

En este sentido, la Agencia de Recaudación de la Municipalidad de Salta a informado a los ciudadanos que es obligación comprar por adelantado del ticket de estacionamiento medido y pago. Los automovilistas deben adquirir los tickets que sean necesarios para el tiempo que crean que van a necesitar. Los únicos que venden estos tickets, en régimen absolutamente monopolístico, son estos «permisionarios», que forman una familia que vive de los impuestos que cobran en la calle, provocando la indefensión de automovilistas y transeúntes.

Se ha recordado tamb ién que el ticket o talón deberá estar a la vista en la luneta delantera para su control (no ha dicho la Municipalidad si debe estar del lado de adentro o del de afuera).

El «permisionario» podrá denunciar al automovilista que se niegue a pagar por adelantado el estacionamiento medido, lo cual sucederá -según se desprende de la información oficial- aun en el supuesto de que no se disponga de efectivo o de cambio suficiente para adquirir el ticket. La normativa es inflexible e insensible.

Más barato saldría y menos problemas ocasionaría si los que van a estacionar tuvieran cada cierta cantidad de metros una máquina automática impresora de tickets, a la que se le pudiera echar monedas u operar con una tarjeta bancaria. Pero la idea es que los «permisionarios» ejerzan como una suerte de «trapitos» legales, bajo el paraguas del Estado.

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