La #RevoluciónVerde no se detiene. Hoy mismo, la Municipalidad de Salta ha anunciado que los «espacios verdes recuperados» serán colocados bajo el ojo avizor de los placeros, ese antiguo servidor público de proximidad, injustamente desplazado por tan modernas como ineficientes empresas de mantenimiento. El anuncio, efectuado esta mañana por el señor Nicolás Kripper, encargado de Servicios y Políticas Ambientales de la Municipalidad de Salta, se limita por el momento a aquellas plazas que hayan sido objeto de mejoras, pero no a las otras.
Ha dicho también el señor Kripper que, en primera instancia, se dotará a los placeros de las herramientas necesarias para que realicen trabajos de jardinería, lo que supone que, en una segunda instancia, estos trabajadores tendrán otras atribuciones y competencias que, aunque por el momento se desconocen, se espera que no sean la de ejercer de «cucos» de los niños que acuden a las plazas a divertirse.
Lo más interesante del anuncio municipal es que los recuperados placeros serán provistos, además, con ropa adecuada; es decir, que se les dará pantalones, remeras y -¡atención!- «chalecos con bandas reflectivas» (textual del parte oficial), lo que supone que la Municipalidad ha abandonado la mala costumbre de referirse a estas prendas de seguridad con el incorrecto nombre de «chalecos refractarios».
El placero será también una especie de psicólogo o de coach ambiental, ya que, además de manejar los canteros deberán manipular la conciencia de los usuarios de la plaza para convencerlos de la importancia de su cuidado. En esta línea se inscribe el otro programa estrella anunciado por Kripper: el de “Vecino Amigo”, que busca sumar a los vecinos al cuidado cotidiano de los espacios que usan para su recreación.
La elección del nombre del programa plantea algunas dudas, pues aquellos vecinos que no ostenten el título de «vecinos amigos», ¿serán considerados como «vecinos enemigos»?