
La Municipalidad de Salta ha informado que una fundación privada tiene a su cargo la recuperación y el entrenamiento de diecinueve caballos que pertenecieron a los carreros de Salta y que eran explotados como animales de tiro.
La recuperación de los animales forma parte del plan integran de reconversión de los carreros, que ha puesto en marcha la Municipalidad con el fin de facilitar el cumplimiento de la ordenanza que prohíbe la tracción animal en todo el término municipal de la ciudad de Salta.
Curiosamente, el seguimiento de los animales no es realizado por veterinarios sino por asistentes sociales, que seguramente han estudiado su carrera para ayudar con las necesidades humanas y no con las equinas. Pero así funcionan las cosas en Salta.
La Municipalidad ha informado oficialmente que hasta el momento los carreros han entregado 83 caballos, que fueron colocados en diferentes instituciones privadas.
Una de estas posee una escuela adaptada de salto ecuestre que trabaja desde hace dos años en un terreno próximo al barrio Limache.
El responsable de esta escuela ha dicho que la recuperación de un caballo de tiro es un proceso lento de control, seguimiento y estímulo.
Los antiguos caballos carreros fueron rebautizados, provistos de una libreta sanitaria y sometidos a un tratamiento de desparasitación y calcificación antes de ser sometidos a la recuperación.
Una de las voluntarias de este centro ecuestre ha dicho que los caballos de los carreros «ahora están mimosos y se dejan acariciar por los chivos».
Otra voluntaria a destacado que “lo bueno es que los caballos ya no están en la calle, se están recuperando y a la vez los chicos se recuperan por medio del tratamiento”.