
Funcionarios municipales han mantenido una reunión con vecinos residentes en el barrio de Campo Caseros con el objeto de buscar soluciones a los antiguos problemas de acumulación de agua en las calles y en las viviendas con ocasión de las lluvias.
Según la información municipal, estos problemas son de vieja data y los residentes llevan años sin obtener respuestas de las autoridades.
Sara Herrera, una de las vecinas del lugar, ha dicho durante la reunión que el barrio arrastra este problema desde hace 40 años. “Hoy me pareció muy bueno que la Municipalidad nos escuche y nos brinde las soluciones que sean definitivas. Salimos esperanzados de que esto se cumpla”, ha dicho la señora Herrera.
Por su parte, Blanca Estela Luna, también vecina del barrio, ha dicho que espera que las soluciones prometidas por la Municipalidad sean inmediatas. “Queremos un cambio definitivo en nuestro barrio y consideramos que se podrán hacer las obras que sean necesarias”, ha dicho Luna.
Los funcionarios municipales presentes han aclarado que cuando se hicieron cargo de la administración de la ciudad se encontraron con una infraestructura sin planificar durante años. También han dicho que están trabajando alrededor de problemas similares en el canal Tineo, los campos militares, el canal Oeste, el canal España (incluido en el área centro) y la plaza Gurruchaga.
También han puesto de relieve el problema que padecen los residentes en Campo Caseros, en donde dice la Municipalidad la solución del problema pasa por la adecuación al sistema de drenajes en etapas con equipos propios.
Como conclusión del encuentro, las autoridades municipales plantearon que durante los próximos días comenzará la apertura de bocas de tormenta para controlar los niveles de desagüe y, en función de ello, conocer cuál es la situación de la zona afectada; además, se medirá la pendiente real de escurrimiento que tiene el lugar que cobra vital importancia para la ejecución de obras y se realizarán estudios técnicos complementarios.
También se trabajará en la concientización vecinal para evitar que se arrojen residuos en lugares que perjudiquen a la comunidad y que generan, por acumulación, el ingreso de agua de lluvia a las viviendas.