
Parece una novela por entregas. Y nunca mejor dicho, porque primero se entregaron los carros, después los caballos y por último se entregaron los carreros. O más bien se rindieron, ante la implacable fuerza de la ley, o ante el irresistible encanto de Sáenz, nadie lo sabe con certeza.
Ahora le toca el turno a la Municipalidad, que primero ha entregado a los carreros sus cédulas verdes, después les ha entregado sus carnets de conducir y, por fin, los nuevos carros motorizados.
El Intendente de la ciudad de Salta, Gustavo Sáenz, ha hecho hoy formal entrega de ocho motocargas nuevas a los excarreros, que pasaron por ya por varias entregas, en el marco del PRIFC (Plan de Reconversión Integral de la Familia Carrera).
“Quiero agradecerles por haber confiado en este Intendente. Asumimos el compromiso de dignificar a la familia carrera y eso es lo que estamos haciendo. No queremos personas excluidas, ni caballos maltratados”, ha dicho Sáenz en su discurso.
Tras las emocionadas palabras del regidor municipal salteño, cada excarrero (hoy reconvertido en motocarrero) recibió una carpeta con toda la documentación que los acredita como legítimos propietarios de las motocicletas. “Ya tienen la licencia, la titularidad del vehículo y la patente. Hoy pueden salir manejando sus motocargas y estoy seguro que esto les va a cambiar la vida”, ha dicho Sáenz.
A cambio de las ocho motocargas, la Municipalidad ha recibido nueve caballos, que rápidamente fueron donados a una fundación privada.
La Municipalidad ha informado que en los próximos días «se viene» la entrega de otras ocho carpetas, con la documentación correspondiente, aunque no se sabe bien si, como sucedió hoy, los excarreros saldrán del playón municipal manejando sus nuevos bólidos o habrá que esperar a una nueva entrega y a un nuevo discurso de Sáenz.