
El Intendente Municipal de Salta, Gustavo Sáenz, ha presidido esta mañana el acto oficial en curso del cual la administración que él dirige entregó los primeros carnets de conducir y títulos de propiedad sobre las motocargas al primer grupo de ocho carreros que han concluido su formación en educación vial, en el marco del PIRFC (Plan Integral de Reconversión de la Familia Carrera).
Durante el acto, que se llevó a cabo en el estacionamiento del Centro Cívico Municipal, otro grupo de seis carreros han suscrito su contrato de arrendamiento de servicios que les permitirá trabajar en el área de espacios verdes de la administración municipal.
Por otra parte, nueve carreros han entregado hoy de forma voluntaria sus caballos, y estos, luego de ser revisados por veterinarios de la Universidad Católica, han sido destinados a servir en una fundación privada dedicada a la equinoterapia.
Durante el discurso que pronunció en la ocasión, Sáenz ha destacado el trabajo de los equipos municipales que diseñaron y pusieron en práctica el plan de reconversión para poner fin a la tracción animal en las calles de Salta. También ha agradecido a los carreros que decidieron suscribir los acuerdos y a quienes entregaron sus caballos.
Dice la Municipalidad en una comunicación oficial que el plan de reconversión implicará «un cambio de vida en los carreros».
Caballitos reconvertidos y "niñoterapia"
Una fundación privada dedicada a la equinoterapia será el futuro hogar de nueve caballos excarreros. La mencionada fundación se dedica al tratamiento de niños con discapacidad.Una portavoz de esta entidad privada ha prometido trabajar para que cada caballo «esté en las mejores condiciones posibles». La misma persona ha remarcado dicho sobre el particular «esa es nuestra misión», de lo que puede deducirse que los caballos (estresados por su complicado pasado laboral) serán sometidos a «niñoterapia» en vez de que sean los niños los que se beneficien del caballo.
La Municipalidad ha exhortado otra vez a que los carreros entreguen sus caballos de forma voluntaria. «No podemos exigirles, pero haremos lo necesario, siempre pensando en ellos, para que puedan entregar los animales».