
La señora Claudia Rojas, Secretaria de Obras Públicas del gobierno federal argentino, ha visitado en Salta las obras que la Municipalidad local realiza en la calle Juramento al 200, como parte del proyecto de remodelación del centro de la ciudad. La funcionaria nacional fue acompañada durante la recorrida por su homóloga municipal, señora Beatriz Blanco.
Según la información oficial de la Municipalidad, la señora Rojas ha dicho que la suya era la primera visita de «muchas otras» que vendrán y que están relacionadas con las obras que contempla el denominado Plan Belgrano.
En relación con las obras de la calle Juramento, la Municipalidad recuerda que allí se trabaja en el cambio total de la red de agua y cloacas, el soterramiento de cables, la ampliación de las aceras, calles «de convivencia» y equipamiento urbano.
«Debo remarcar mi satisfacción por este megaplan y por el avance que observo en el inicio de los trabajos. Son varias etapas que cambiarán la accesibilidad para convertir a Salta. Detrás de esta obra hay un estudio que se hizo durante más de un año sobre el sorprendente patrimonio histórico y cultural que tiene Salta. Y que quede claro: no se cambiará la morfología, sino que la finalidad es lograr una ciudad sin barreras arquitectónicas y con una circulación adecuada», ha dicho la señora Rojas.
En cuanto a la cuestión patrimonial, la funcionaria nacional ha subrayado que el objetivo es «preservar aún más» ese patrimonio. La funcionaria no ha dicho de qué forma se incrementará la tutela sobre el patrimonio, pero sí ha remarcado que la accesibilidad será una prioridad: «Hoy en las ciudades nos encontramos con muchos obstáculos, desde el mobiliario urbano hasta las veredas; por eso en este proyecto hay una nivelación para la circulación, para recuperar las zonas verdes y el arbolado y para que Salta tenga un espacio de inclusión, de encuentro».
La señora Rojas ha calificado la obra en ejecución como «un desafío enorme que se está cumpliendo».
Por su parte, la responsable del área de Obras Públicas de la Municipalidad, Beatriz Blanco, ha justificado en el hecho de ser la primera obra del plan el que los trabajos de la calle Juramento «tengan tiempos más dilatados» (habrá querido decir que llevará «más tiempo», ya que el tiempo en sí no se dilata, como los cuerpos con el calor).
Según el cálculo de Blanco, las cuadrillas municipales prevén emplear entre tres y cuatro semanas para reformar una cuadra. Y ha aclarado también que las etapas previstas del plan comprenden dos o tres cuadras. Más o menos el ritmo de construcción del Monasterio del Escorial.
Blanco explicó que todos los días se evalúa el trabajo de la contratista y, al mismo tiempo, hay contacto constante con las empresas de servicios como Aguas del Norte, Edesa, telefonía y cables. “La única manera de hacer esto es en conjunto. No pueden aparecer situaciones adversas a lo realizado y en eso se incluye el tema del arbolado existente conjuntamente con la Secretaría de Ambiente”.