El gobierno de Urtubey acusa a Sáenz de incumplir un convenio sobre reparación de calles

  • El gobierno de Urtubey lanza, a través de Aguas del Norte, una insólita acusación al intendente Gustavo Sáenz con una clara intención electoralista.
  • Una guerra declarada
La situación no es insólita sino grotesca: el gobierno de Salta, a través de la administración de la empresa Aguas del Norte, acusa al Intendente Municipal, Gustavo Sáenz, de incumplir un convenio suscrito entre ambas partes hace casi un año con el objeto de establecer una distribuición de tareas en materia de reparación de calles.

Dice Aguas del Norte que el convenio fue firmado el 21 de julio de 2016 y que hasta el 31 de mayo pasado, la empresa que gestiona el servicio público de provisión de agua potable y saneamiento tramitó durante ese periodo unas 1.420 órdenes de trabajo, de las cuales solo 75 (un 5 por cien) fueron atendidas por la administración municipal.

El gobierno municipal aún no ha reaccionado a esta acusación formulada por la empresa, pero en los pasados días la concejal Socorro Villamayor, que pertenece al mismo partido político del intendente Sáenz calificó a Aguas del Norte como el enemigo público número uno de la ciudad.

El Intendente en persona se viene quejando con insistencia de que las obras de reparación de las calles no avanzan al ritmo que deberían a causa de los caóticos trabajos de Aguas del Norte.

Según esta empresa, la Municipalidad estaba obligada en virtud del convenio firmado a ejecutar las tareas de reposición de pavimento, hormigón y asfalto, una vez que la Aguas del Norte haya realizado reparaciones.

La empresa no ha explicado en ningún momento por qué razón sus cañerías se rompen con tanta frecuencia ni por qué motivo para repararlas hay que reventar una calle, cuando en la mayor parte de las ciudades bien planificadas del mundo este tipo de reparaciones requieren una mínima intervención en la acera, sin afectación del tráfico rodado.

El comunicado del gobierno de Salta se lamenta del que el convenio no alcanzara sus objetivos, pero en vez de decir en qué medida sus propias limitaciones técnicas y operativas han influido para ello así ocurriese, han preferido decir que el fracaso del convenio obedece al «claro incumplimiento y demora por parte de la Municipalidad».

Ante esta situación, la empresa dice que «retomará», por administración y/o contratistas, las tareas de relleno, compactación, reposición de pavimento, limpieza y señalización hasta liberar la superficie al tránsito, una vez realizada la reparación.

El conflicto entablado tiene toda la pinta de una disputa electoral entre el partido de Urtubey (en declive) y el de Sáenz (en fase de expansión). Si Aguas del Norte puede -jurídica y materialmente- arreglar las calles directamente y sin tantas vueltas ¿por qué no lo hizo antes?