Sáenz, decidido a hacer cumplir la ley en materia de venta callejera de alimentos

mt_nothumb
Tras el desalojo de puestos irregulares de comida ubicados a la vera del canal que separa los barrios El Tribuno e Intersindical, la Subsecretaría de Control Comercial advirtió esta mañana que se ha concedido el último plazo para que los puesteros retiren las estructuras de los quioscos. La advertencia oficial no excluye la posibilidad de diálogo con los desalojados, «para escuchar propuestas sobre posibles espacios de reubicación», dice la comunicación oficial de la Municipalidad.

Esta misma información señala que desde que Gustavo Sáenz asumió como Intendente de la ciudad, la Subsecretaría de Control Comercial se ha enfrentado a la usurpación de lugares de uso público para la instalación de puestos de venta de comida, especialmente en estos populosos barrios de la zona sur de Salta.

Dice la Municipalidad que el uso ilegal de este espacio ha generado quejas de los vecinos de los barrios Intersindical y Juan Pablo II que motivaron la intervención reiterada del organismo municipal. A diez meses de la detección de las irregularidades, la Municipalidad informa hoy que ha concluido con el desalojo de los puesteros y el desmantelamiento de un lugar en el que acopiaban mercaderías.

“La gran mayoría de los quioscos se dedica a la venta de comida que carecen totalmente de habilitación municipal, no cumplen con las normas del Código Alimentario Argentino, no tienen el certificado del curso de manipulación de alimentos y mucho menos los certificados de salud pública, poniendo en riesgo a las personas que consumen esos alimentos”, ha dicho Nicolás Avellaneda, Subsecretario de Control Comercial.

A las irregularidades sanitarias se suma el hecho de que los puestos están ubicados sobre el borde del canal que atraviesa la avenida de la zona sur, «poniendo en riesgo la seguridad de los consumidores tanto como la de los propios puesteros», dice la Municipalidad.

“Es una situación irregular y peligrosa por donde se mire. Por eso, desde el principio de la gestión y con un diálogo abierto para consensuar, desde el año 2016 los notificamos, los convocamos y dialogamos en busca de soluciones. Cada uno recibió cinco notificaciones para que se retiren y saquen las estructuras, pero siempre hicieron caso omiso a las advertencias y pedidos. Se les clausuraron los puestos, pero violaron esa medida, por lo que se hizo una segunda clausura agotando todas las instancias administrativas”, ha explicado el señor Avellaneda.

El funcionario dijo además que el año pasado intervinieron algunos concejales solicitando un plazo para analizar posibles soluciones. Como medida excepcional se les otorgó ese periodo de gracia, pero no modificaron la situación, por lo que finalmente esta mañana se dispuso el desalojo.

Finalmente, Avellaneda hizo un llamamiento a la buena voluntad de los puesteros para que, por su cuenta, obedezcan las medidas establecidas en las notificaciones municipales y se lleven sus cosas. Es el último plazo -dice el funcionario- y añade que, «como siempre, estamos dispuestos al diálogo permanente para escuchar sus propuestas de reubicación, al tiempo que es fundamental la participación de los concejales para que haya acuerdo integral, insertándose al comercio legal».

Fuente: Municipalidad de Salta