Cara a cara entre funcionarios municipales y empleados de la Palúdica

El delegado sanitario federal, señor Andrés Dantur, junto a sindicalistas, directivos y trabajadores que prestan servicios en el edificio de la Palúdica, ha mantenido una reunión con funcionarios municipales cuyo objeto ha sido tratar sobre el controvertido traspaso de la propiedad del edificio y el proyecto de montar allí un museo municipal del folklore.

Según la información oficial de la Municipalidad de Salta, la reunión se desarrolló en el despacho del señor Dantur y tuvo carácter «informativo». El objetivo de los funcionarios municipales que acudieron fue el de despejar las dudas, incertidumbres y temores de los trabajadores sanitarios nacionales acerca del futuro de sus empleos.

Sobre este punto, los municipales presentes fueron portadores de un mensaje bastante claro: el intendente Gustavo Sáenz quiere «respetar la continuidad y el funcionamiento de las áreas de investigación».

En realidad, sería absurdo e ilegal que no quisiera hacerlo, ya que el Intendente Municipal de Salta no tiene ninguna competencia para clausurar oficinas federales y disponer del destino de los empleados de la Nación como si fueran suyos.

Los municipales prometieron a los sanitarios atrincherados en la Palúdica y que trabajan -todo hay que decirlo- envueltos en un manto de misterio que el edificio que ocupan será reacondicionado, «teniendo en cuenta el importante lugar que ocupa en la ciudad».

Es más; si el edificio no estuviera emplazado donde lo está, probablemente a la Municipalidad no le interesaría en lo más mínimo su recuperación.

Antes de acometer las obras, dice la información oficial que se procedera a medir la superficie total del «predio» (algo que se puede hacer fácilmente con Google Maps) y «se determinarán los requerimientos de espacio físico necesarios para que la delegación sanitaria continúe con el desarrollo de sus tareas». Es decir, que si necesitan tres oficinas se les dará dos.

En un enigmático pasaje de la comunicación oficial puede leerse lo siguiente: «Según acuerden las partes, los sectores que se donarán serán destinados al área de Cultura». ¿Quién donará a quién y qué cosa? A menos que el derecho real de propiedad se desmembre por decisión del Congreso Nacional, no se ve muy fácil que digamos que en el futuro el edificio pueda estar sometido a regímenes jurídicos diferentes.

En otro momento de la reunión, los funcionarios municipales presentes prometieron que la Municipalidad (Sáenz) gestionará los fondos (el dinero) para que las áreas que hoy trabajan en el lugar estén en óptimas condiciones. Lo que conduce a interpretar lo siguiente: 1) que actualmente las condiciones en que trabaja la delegación sanitaria no son las óptimas; y 2) que Sáenz tiene más manija política que el delegado Dantur, a la hora de conseguir dinero fresco.

Un diálogo obligado

Lo que no dice la comunicación municipal es que este respeto reverencial del Intendente hacia las investigaciones sanitarias que se realizan en la Palúdica no es una decisión personal de él sino la consecuencia del cargo anejo al legado del Dr. Luis Güemes.

Son estas obligaciones -y no la voluntad de las partes- las que abocan a las dos partes al diálogo.

No obstante, los funcionarios municipales presentes aseguraron que «todas las decisiones que se tomen serán consensuadas», excepto «algunos aspectos», que decidirá el intendente Sáenz por tratarse de cuestiones «indelegables» (por ejemplo, la instalación de un museo del folklore, que más que indelegable es innegociable para la Municipalidad.

Los municipales ratificaron también que no están en peligro, ni lo estuvieron nunca, los puestos de trabajo. Los trabajadores nacionales no podrán ser cesados ni movidos (el poder de Sáenz no llega a tanto) y a lo sumo se los podrá cambiar de edificio, ya que en el lugar construirán nuevos.

Estado casi calamitoso

Los funcionarios municipales han puntualizado que todo el mundo sabe, y desde hace tiempo, que el edificio, emplazado en una de las zonas más nobles de la ciudad, «ha dejado de estar en los primeros lugares para el Estado nacional». Es decir, que hace tiempo que no se gasta el dinero que se debería gastar en su mantenimiento y conservación.

«Hay problemas estructurales básicos debido a la mala conservación y por ello está inhabilitado en aproximadamente un 50 por ciento. Por ejemplo el sector de calle Juramento que fue cerrado por peligro de derrumbe. Es necesaria una buena inversión», dicen los municipales.

Asistentes

Participaron también del encuentro los sindicalistas de UPCN Adrián Antonio Fernández, Matilde Juárez y Quentín Ponce; Ramón Emilio Oliver, de la Unidad Sanitaria y Transporte; Nora Beatriz López, coordinadora de Control de Vectores Salta-Jujuy, y Mirta Eiman Grossi, jefa de Reconocimiento Médico y Salud Ocupacional de Salta.

Fuente: Municipalidad de Salta