La Municipalidad de Salta ha informado que esta tarde procedería a cortar la circulación rodada por la avenida Sarmiento, con el objeto de mejorar la señalización horizontal; es decir, aquella que se encuentra pintada sobre el suelo. Lo llamativo de esta información es que los trabajos -que la comunicación municipal califica como «intensos»- están siendo realizados de forma reforzada «ante la proximidad de la procesión del Milagro» y en «el circuito que recorrerán las imágenes el jueves».
Es curiosa la información, decimos, por cuanto la citada señalización -pensada para los vehículos con ruedas- será completamente invisible cuando cerca de un millón quinientos mil pies humanos inunden la avenida Sarmiento.
Y no solo por razones físicas sino también teológicas, pues el Señor y la Virgen del Milagro disfrutan desde hace más de tres siglos de un permiso de «libre tránsito» que les permite circular de contramano, no frenar en las intersecciones ni ceder el paso a otros vehículos, incluidos los costaleros que transportan a la Virgen de las Lágrimas.
De modo que única razón por la que estos trabajos están siendo realizados con tanta premura por la Municipalidad es que el Señor del Milagro, cuando vuelva a ser expuesto a los rayos solares, vea la avenida Sarmiento remozada, mucho mejor conservada por Sáenz que por Isa.