La Municipalidad de Salta ha informado esta tarde que sus inspectores llevan adelante una intensa actividad «en favor» (podrían haber dicho «en pos») del cuidado del medio ambiente en toda la ciudad. Por ese motivo, los sabuesos medioambientales de la comuna se trasladaron a la delegación de San Luis adonde con sus radares georreferenciales se pusieron a detectar terrenos baldíos y microbasurales.
Dice la información municipal que los primeros barrios visitados fueron Villa Rebeca y Villa Aeropuerto, en donde fueron identificados y debidamente señalados diez terrenos baldíos «de gran porte». Se conoce que los inspectores están acostumbrados a los minifundios, porque llaman de «gran porte» a un terreno que ocupa solamente la mitad de una manzana.
Tras detectar los baldíos, los inspectores procedieron a averiguar quiénes son los propietarios. Se supone que llevaban un iPad conectado con la base de datos de la Dirección General de Inmuebles y no que anduvieron timbreando a los vecinos para preguntarles ¿por casualidad sabe usted quien es el dueño del yuyaral de al lado?
Una vez identificado el propietario, los inspectores procedieron a confeccionar las actas correspondientes e incoar así el procedimiento sancionador previsto en la vigente ordenanza.
Con la misma tecnología fueron detectados doce microbasurales, lo que obligó a los inspectores a multiplicar las actas.
Pedagogía, ante todo
Pero no todo es represión en la Municipalidad. Sus agentes también enseñaron a los vecinos (a los no infractores) cómo tratar los escombros y restos de poda, para que el servicio de recolección de residuos pueda levantarlos y que no se generen microbasurales.Dice la información oficial que los escombros deben ser depositados en bolsas y los restos de poda en fardos de un metro por un metro. De otra forma, al parecer, el basurero pasa al lado de los escombros como ómnibus lleno.
Durante la recorrida, los inspectores también se pusieron a contar los árboles que requieren poda de manera urgente. No se indica en este caso que se haya procedido a levantar acta alguna. Quizá haya sido más práctico tocarle el timbre al vecino o gritarle desde la vereda: «Mavé si pa la semana que viene me tiene bien peluqueado ese paltero, mi amigo».
Fuente: Municipalidad de Salta