Los agentes de control comercial de la Municipalidad de Salta han clausurado una playa de estacionamiento ubicada en el centro de la ciudad por 'distorsión de rubro'. Es decir, el establecimiento realizaban actividades diferentes a las autorizadas en el acto administrativo de su habilitación. Los inspectores municipales detectaron que la playa de estacionamiento era utilizada, además, para guardar carros fruteros y mercadería ilegal, productos que luego eran comercializados por vendedores ambulantes.
Tras la clausura, los antecedentes infractores pasaron ahora al Tribunal Administrativo de Faltas de la Municipalidad a fin de que los afectados puedan ejercer su derecho a defensa y eventualmente se les apliquen las sanciones correspondientes.
Nicolás Avellaneda, Subsecretario de Control Comercial, recomendó a los comerciantes cumplir con la normativa para evitar inconvenientes. “Se recomienda contar con las habilitaciones correspondientes, cumplir todas las normas de seguridad y trabajar conforme a la habilitación”, señaló el funcionario.