
El Intendente de Salta, Gustavo Sáenz, ha querido superar -y mucho esfuerzo no le ha costado- el torpe aliño indumentario del gobernador Juan Manuel Urtubey, que no desaprovecha ocasión para mostrarse ante el pueblo llano vestido de gaucho.
El regidor municipal salteño participó del festival folklórico organizado en la localidad de San Luis, a donde tiene jurisdicción.
Los lugareños ya venían de jolgorio por la mañana, cuando se celebró una procesión gaucha en honor al patrono de la localidad, San Luis Gonzaga, y posteriormente un almuerzo criollo.
Teniendo en cuenta los antecedentes (procesión gaucha y almuerzo criollo) lo menos que se podía esperar es que el festival musical de la tarde tuviera al menos una combinación equilibrada de estos dos componentes. Así que sobre el escenario se pudo ver a diferentes ballets folkóricos (nada de rock pesado), cantores locales y otros invitados que, según el parte oficial, «entonaron diferentes estrofas del cancionero popular salteño».
Notable acierto este último, si se tiene en cuenta que La López Pereyra tiene cuatro estrofas, todas ellas diferentes entre sí.
Donde hay guitarras y rasguidos gruesos, allí está el intendente Sáenz, que no ahorró palabras de elogio para los vecinos de la localidad, a quienes expresó «su admiración y reconocimiento por mantener vivas las costumbres de nuestra tierra, y homenajear a su santo de manera tradicional como lo hacían los gauchos salteños».
Es decir, que nada de procesiones a la europea. Aquí hasta los santos son gauchos, todo ello sin contar con el Intendente, que no es santo, pero que es gaucho hasta el caracú.
Dice el parte oficial, que al final de la jornada «y para ponerle un broche de oro» (sic), el Intendente «se animó a agarrar una guitarra y subió al escenario donde cantó una canción de Los Chalchaleros, lo que desató los aplausos de los vecinos presentes».
Lo mejor de todo es que Sáenz no vistió para la ocasión las ropas de gaucho, sino que lució una estupenda y bien abrigada camperita de plumas suaves de gansos de Newfoundland, como se aprecia en la fotografía adjunta.
Luego, preguntados sus allegados por si el atuendo del Intendente era compatible con el sentido gauchesco de la fiesta, algunos aclararon rápidamente: «Sáenz hizo realidad ese sueño de Los Chalchaleros que habla de una vertiente de pluma de flor».